El Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), uno de los gremios docentes más poderosos de la provincia, elegirá este miércoles a su nueva conducción en una votación marcada por un hecho histórico: después de 22 años, Roberto Baradel no encabezará la lista oficialista.
Tres espacios competirán por el control de un sindicato que representa a un tercio de los docentes bonaerenses y que tiene un peso determinante dentro de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera).
La favorita para quedarse con la conducción provincial es María Laura Torre, actual secretaria adjunta de Suteba y dirigente de máxima confianza de Baradel. La candidata encabezará la Lista Celeste-Violeta, el histórico armado oficialista que domina el gremio desde 2004.
Ese año Baradel asumió la conducción del sindicato tras suceder a Hugo Yasky y desde entonces se convirtió en una de las figuras sindicales más influyentes del sistema educativo argentino y uno de los principales aliados políticos del peronismo bonaerense.
Junto a Torre competirán otras dos listas opositoras. La Lista Multicolor, identificada con sectores de izquierda y con presencia en varias seccionales importantes, llevará como candidata a María Elisa Salgado, actual titular de Suteba Tigre.
Por su parte, la Lista Azul y Blanca, vinculada al Partido Comunista Revolucionario (PCR), tendrá como principal referente a Myriam Marinozzi, dirigente de la seccional Berazategui.
A diferencia de otros sindicatos docentes, Suteba mantiene una fuerte disputa interna desde hace años. Actualmente la oposición conduce seccionales estratégicas como Tigre, Bahía Blanca y Marcos Paz, mientras que en otros períodos también logró imponerse en distritos clave como La Matanza, La Plata, Ensenada, Escobar, General Madariaga y General Sarmiento.
La elección se desarrolla además en un contexto de creciente tensión salarial y conflictividad educativa en la provincia de Buenos Aires.
Durante la gestión de Axel Kicillof, Baradel evitó convocar a paros generales directos contra la administración bonaerense, una postura que le valió fuertes críticas de sectores opositores dentro del sindicalismo docente.
En cambio, tanto la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) como la propia Suteba Multicolor impulsaron medidas de fuerza y reclamos más duros para exigir mejoras salariales frente a la pérdida de poder adquisitivo docente.
La votación de este miércoles no solo definirá nombres, sino también el rumbo político de uno de los sindicatos más influyentes de la provincia en medio de un escenario económico y educativo cada vez más tensionado.





