El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a marcarle la cancha al gobierno de Javier Milei y le sugirió avanzar en una reforma tributaria que implicaría un fuerte impacto sobre trabajadores, monotributistas y sectores medios. Entre las recomendaciones del organismo aparecen una suba del monotributo y una ampliación masiva del universo de empleados alcanzados por el impuesto a las Ganancias.
La propuesta figura en el apartado “Argentina: temas seleccionados” del Staff Report difundido tras la revisión del acuerdo vigente con el país, que habilitó un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares para reforzar las reservas del Banco Central.
Según el FMI, Argentina necesita mejorar su recaudación tributaria en un 3,3% del PBI para sostener el programa económico. Para lograrlo, el organismo planteó que el 20% de los trabajadores pase a pagar Ganancias, cuando actualmente ese tributo alcanza apenas al 1% de los asalariados formales.
La sugerencia choca de frente con el discurso oficial de Javier Milei, que llegó al poder prometiendo baja de impuestos, aunque durante su gestión ya reinstaló el cobro de la cuarta categoría de Ganancias sobre trabajadores en relación de dependencia, pese a haber votado en contra cuando era diputado nacional.
El informe del Fondo también propone “alinear” el régimen de monotributo con el sistema general impositivo. Traducido en términos concretos, eso implicaría un aumento de la carga tributaria para millones de pequeños contribuyentes, trabajadores independientes y sectores informales que hoy encuentran en el monotributo un esquema más accesible.
La medida tendría un impacto fiscal equivalente al 1% del PBI y golpearía especialmente a uno de los sectores que más creció durante el actual modelo económico: el trabajo independiente y precario, impulsado por la pérdida de empleo formal y la caída de la actividad.
El Gobierno ya había insinuado una reforma del monotributo en noviembre del año pasado, aunque finalmente retrocedió frente al rechazo generado. Ahora, el pedido del FMI vuelve a poner el tema sobre la mesa en medio de nuevas exigencias del organismo internacional.
La presión del Fondo llega además pocos días después de que el Gobierno anunciara una baja de retenciones para el sector agroexportador, una decisión que volvió a abrir el debate sobre quiénes terminan sosteniendo el peso del ajuste fiscal.





