Frente a las crecientes exigencias del sistema eléctrico y los recurrentes problemas de abastecimiento que se agravan durante los picos de consumo, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha un programa para incorporar baterías de almacenamiento energético en puntos estratégicos de la red provincial.
La iniciativa, aprobada por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, contempla la instalación de unidades capaces de almacenar electricidad cuando la demanda es baja y liberarla en los momentos de mayor consumo. El objetivo es reforzar el suministro en las zonas más comprometidas y reducir el impacto de las limitaciones que presenta la red de transporte eléctrico.
La decisión llega en un contexto marcado por la falta de inversiones estructurales y por las dificultades que cada verano enfrentan miles de usuarios debido a cortes de energía que afectan tanto a hogares como a actividades comerciales y productivas. En ese escenario, la Provincia busca implementar soluciones que permitan sostener el servicio mientras se concretan las obras necesarias para ampliar la capacidad del sistema.
Desde el Gobierno bonaerense señalaron que la incorporación de estas tecnologías responde al crecimiento sostenido de la demanda eléctrica y a la necesidad de brindar respuestas rápidas en regiones donde existen restricciones de infraestructura que no pueden resolverse de manera inmediata.
El programa también prevé avanzar en el reemplazo gradual de los equipos de generación distribuida que funcionan con gasoil, utilizados actualmente para atender emergencias energéticas. La incorporación de baterías permitiría reducir costos operativos y mejorar la eficiencia del sistema en los puntos más vulnerables.
Para financiar el proyecto se utilizarán recursos provenientes del Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), un componente incluido en la tarifa eléctrica que integra una subcuenta específica del Fondo de Inversiones en Transporte de la Provincia de Buenos Aires (FITBA). La normativa provincial ya había habilitado el uso de esos fondos para adquirir sistemas de almacenamiento energético y ahora establece el esquema operativo para su puesta en marcha.
La empresa estatal Buenos Aires Energía S.A. (BAESA) será la encargada de gestionar la compra, instalación, operación y mantenimiento de los equipos, ya sea de manera directa o mediante terceros especializados.
Por su parte, la Dirección Provincial de Energía tendrá la responsabilidad de determinar dónde se instalarán las baterías, priorizando aquellas regiones donde los problemas de transporte eléctrico generan mayores riesgos para el abastecimiento.
Con esta medida, la administración de Axel Kicillof apuesta a fortalecer la infraestructura energética provincial y garantizar una mayor estabilidad del servicio en un contexto donde las demandas crecen más rápido que las inversiones necesarias para ampliar la red.





