Un grupo de 24 premios Nobel y decenas de investigadores de prestigio internacional difundieron una carta abierta en la que expresaron su preocupación por la situación que atraviesa el sistema científico argentino y reclamaron al gobierno de Javier Milei que detenga el desmantelamiento de los organismos de investigación y tecnología.
El documento, dirigido al presidente Javier Milei, al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y a las autoridades del sistema nacional de ciencia y tecnología, advierte que los recortes presupuestarios, la pérdida de personal y el debilitamiento de instituciones públicas están llevando al sector hacia un escenario de “colapso”, con consecuencias que trascienden las fronteras del país.
La iniciativa fue impulsada por el biólogo molecular Alberto Kornblihtt y la física, investigadora y diputada nacional Adriana Serquis, y continúa sumando adhesiones de referentes científicos de todo el mundo. Los firmantes recordaron que ya en marzo de 2024 un grupo de 68 premios Nobel había advertido que la ciencia argentina se acercaba a un “peligroso precipicio”, una situación que, sostienen, se agravó durante los últimos meses.
Entre quienes suscribieron el pronunciamiento se encuentran Paul Nurse, presidente de la Royal Society del Reino Unido y ganador del Premio Nobel de Medicina; Harvey Alter, distinguido por el descubrimiento del virus de la hepatitis C; Steven Chu, Nobel de Física y exsecretario de Energía de Estados Unidos; Barry Marshall, reconocido por demostrar que la bacteria Helicobacter pylori provoca la mayoría de las úlceras gástricas; y Victor Ambros, Premio Nobel de Medicina 2024.
En la carta, los científicos manifestaron su “consternación” por los episodios ocurridos en organismos públicos de investigación, donde denunciaron despidos, intervenciones de fuerzas de seguridad y situaciones que compararon con una “nueva Noche de los Bastones Largos”. Además, señalaron que la inversión pública en ciencia cayó al 0,14% del Producto Bruto Interno y afirmaron que el sistema pierde “casi ocho puestos de trabajo por día” desde diciembre de 2023.
Los firmantes advirtieron que el deterioro no solo afecta a investigadores y becarios, sino también a capacidades estratégicas desarrolladas durante décadas, como los programas satelitales, nucleares y biotecnológicos, áreas en las que Argentina se encuentra entre los pocos países con tecnología propia.
“La destrucción de un sistema que tardó muchos años en construirse requerirá mucho más tiempo para ser reconstruida”, señalaron, al tiempo que expresaron su solidaridad con trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el CONICET, el INTI, el INTA, el Servicio Meteorológico Nacional, la Agencia I+D+i, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Instituto Nacional del Agua (INA), la ANMAT, el Instituto Nacional de Semillas (INASE), la Administración de Parques Nacionales y otros organismos alcanzados por las políticas de ajuste.





