La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) lleva adelante este martes un paro nacional docente de 24 horas, en una jornada marcada por la decisión del Gobierno de Javier Milei de controlar el nivel de adhesión a la medida y advertir que aplicará sanciones en caso de detectar incumplimientos en la prestación del servicio educativo.
La medida de fuerza fue convocada por el principal sindicato docente del país en reclamo de la apertura de la paritaria nacional, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la defensa del sistema jubilatorio de las y los trabajadores de la educación y el rechazo al proyecto de ley de libertad educativa.
Desde el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, informaron que se desplegarán “fiscalizaciones territoriales” a través de sus agencias para verificar el cumplimiento del servicio mínimo. Según indicó la cartera, si se detectan incumplimientos en la obligación de garantizar el 75% de la prestación habitual del servicio educativo, se pondrán en marcha los mecanismos previstos para aplicar sanciones a las entidades sindicales.
El paro coincide con el reinicio del ciclo lectivo tras las vacaciones de invierno en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, además de Chaco y Santiago del Estero, por lo que la medida tiene impacto en establecimientos educativos de todo el país.
Como consecuencia de la huelga, no hay clases en gran parte de las escuelas públicas de los niveles inicial, primario y secundario. En tanto, algunas instituciones privadas mantienen su actividad habitual, aunque desde los gremios docentes aseguran que la adhesión es elevada en todo el sistema educativo.





