Delegados del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) se acercaron al gobernador Axel Kicillof durante un acto en San Isidro para pedir su intervención frente al cierre de la planta de FATE, que dejó 920 despidos directos. En una reunión informal, el mandatario se comprometió a hacer “todo lo que esté a su alcance” para intentar revertir la situación, aunque remarcó el impacto de las políticas nacionales sobre la industria.
La fábrica permanece cerrada desde el miércoles pasado, pese a que tanto el Ministerio de Trabajo bonaerense como la cartera nacional de Capital Humano dictaron la conciliación obligatoria, lo que en teoría debía garantizar la continuidad de la actividad por al menos 15 días. Sin embargo, la empresa no reanudó la producción y avanzó incluso con la venta de parte del predio a Aluar, también propiedad de Javier Madanes Quintanilla, dueño del grupo.
La delegación sindical estuvo encabezada por Miguel Ángel Ricciardulli, secretario ejecutivo de la seccional San Fernando del SUTNA, quien entregó una nota formal firmada también por Alejandro Crespo, titular del gremio. En el documento se menciona que, en instancias previas de mediación, funcionarios provinciales señalaron que contaban con herramientas para colaborar en una eventual reapertura.
Según voceros provinciales, el encuentro se desarrolló en “muy buenos términos”. Kicillof planteó que sigue de cerca la evolución del conflicto a través de los ministerios de Trabajo y Producción, y sostuvo que el “problema nodal” responde al rumbo económico nacional, al que responsabilizó por el deterioro de la industria y el cierre de empresas.
No obstante, no surgió una propuesta concreta en el encuentro. El gobernador también recordó las restricciones financieras que atraviesa la provincia y mencionó alternativas aplicadas por países como Estados Unidos, la Unión Europea y Brasil para enfrentar el ingreso de neumáticos importados desde China y el sudeste asiático, medidas que —según señaló— deberían ser evaluadas por la administración de Javier Milei.
Mientras tanto, los trabajadores continúan en estado de incertidumbre, a la espera de definiciones que permitan reactivar la planta y preservar los puestos de trabajo.





