Más de 20 familias argentinas permanecen varadas en Dubái luego de la escalada militar en Medio Oriente que incluyó el lanzamiento de misiles por parte de Irán y que obligó a suspender vuelos en uno de los aeropuertos con mayor tránsito internacional del mundo. Los afectados denuncian que no recibieron asistencia concreta por parte del Gobierno argentino.
El episodio se desató el domingo a la madrugada, cuando comenzaron a sonar alarmas de emergencia en hoteles de la ciudad y se escucharon explosiones en distintos puntos. Entre los argentinos que debían regresar al país estaba Gustavo Oriolo, quien viajaba con su familia y amigos tras una semana de vacaciones.
Los misiles impactaron en zonas emblemáticas como el Burj Al Arab, el área de Palm Jumeirah, el aeropuerto internacional de Dubái y el puerto de Jebel Ali. De inmediato, las autoridades suspendieron los vuelos y restringieron el acceso a las terminales aéreas.
“Teníamos que volar el domingo a la mañana, pero horas antes empezaron los bombardeos y se cortó todo”, relató Oriolo. Desde entonces, el grupo —integrado por 12 argentinos— permanece a la espera de una solución. Con el correr de las horas lograron contactarse con otras familias en la misma situación y armaron un grupo de WhatsApp que ya reúne a cerca de 20 personas.
Según contaron, la embajada argentina en Emiratos Árabes Unidos les recomendó resguardarse y no circular por la vía pública. Sin embargo, aseguran que no recibieron otro tipo de asistencia. “Nos dijeron que no se iban a hacer cargo económicamente porque habían emitido un comunicado hace un mes y que era responsabilidad de cada argentino que viajó. No tenemos ningún tipo de contención”, sostuvo Oriolo.
Desde Cancillería informaron que se creó una unidad de crisis para monitorear la situación junto con las embajadas en la región y que la prioridad es la seguridad de los ciudadanos. El embajador argentino en Qatar, Guillermo Nicolás, afirmó en un mensaje público que trabajan en coordinación con autoridades locales y otras representaciones diplomáticas, aunque no precisó medidas concretas para facilitar el regreso.
Mientras tanto, el aeropuerto de Dubái comenzó a retomar vuelos de manera limitada, principalmente hacia Europa y la India. Varias aerolíneas suspendieron sus servicios hacia América, lo que mantiene bloqueado el retorno de los argentinos. Las autoridades aeroportuarias pidieron no acercarse a las terminales sin confirmación oficial de vuelo.
En medio de la incertidumbre, algunos afectados denunciaron que, pese a un comunicado del Estado emiratí que indicaría que los hoteles deberían garantizar el alojamiento en casos de emergencia, continúan abonando su estadía sin claridad sobre quién cubrirá esos costos.
La situación contrasta con la de otros países: en las últimas horas, el gobierno de Italia evacuó a 127 ciudadanos —entre ellos el ministro de Defensa Guido Crosetto— mediante un vuelo oficial.
A dos días de los bombardeos, las alarmas dejaron de sonar en Dubái. Sin embargo, para las familias argentinas la tensión continúa. “Queremos volver a casa y que alguien nos ayude a agilizar los trámites”, resumió Oriolo, mientras aguardan una respuesta más concreta por parte del Estado argentino.





