Lejos de mostrar una baja consistente, la inflación de marzo volvería a ubicarse cerca del 3%, según anticipan distintas consultoras privadas, en un contexto económico que sigue golpeando el poder adquisitivo.
Las estimaciones preliminares incluso dejan abierta la posibilidad de que el índice supere el 2,9% registrado en enero y febrero, lo que confirmaría la dificultad del gobierno de Javier Milei para consolidar una desaceleración sostenida.
Un informe de Econviews señala que en la tercera semana del mes los precios de alimentos y bebidas en supermercados subieron 0,8%. Dentro de ese rubro, los lácteos encabezaron los aumentos con un 1,4%, mientras que las verduras mostraron una leve caída del 0,5%. En el acumulado de las últimas cuatro semanas, la suba alcanza el 3,5%.
En tanto, la consultora EcoGo, dirigida por Marina Dal Poggetto, proyecta una inflación mensual en torno al 3%. Desde esa firma advierten que, aunque los alimentos dejaron de ser el principal motor de subas, el índice general se ve impulsado por factores estacionales como educación (12%) e indumentaria (5%), además del impacto de tarifas y combustibles.
Por su parte, LCG registró en la tercera semana una leve desaceleración en alimentos, con una baja del 0,2%, tras dos semanas consecutivas de aumentos. Sin embargo, el ritmo mensual sigue elevado, con una dinámica cercana al 3,1%.
El panorama refuerza la idea de que la inflación continúa siendo un problema persistente, con aumentos que se sostienen y afectan el día a día.
En este escenario, el propio Javier Milei ajustó su discurso y aseguró que su objetivo es eliminar la inflación durante su mandato, una meta que, por ahora, choca con la inercia de los precios.





