La preocupación por la seguridad en la Ruta Nacional 5 volvió a crecer tras nuevos accidentes fatales que reavivaron los reclamos por obras estructurales. Desde la Fundación Estrellas Amarillas advirtieron que la situación es crítica y exigieron respuestas inmediatas.
El hecho más reciente ocurrió el 22 de marzo en Chivilcoy, donde un médico de 36 años murió luego de un choque frontal contra un camión, a pocos metros del Acceso Néstor Kirchner. El caso volvió a exponer la peligrosidad de un corredor clave que, según denuncian, sigue sin las obras necesarias.
De acuerdo a un informe presentado por la organización, el dato más contundente es que el 92% de los siniestros fatales en la Ruta 5 se producen por choques frontales, un tipo de impacto que podría reducirse significativamente con una calzada dividida.
La presidenta de la fundación, Silvia González, insistió en la necesidad de avanzar con la construcción de una autovía y cuestionó la falta de decisiones concretas. En esa línea, la entidad elevó un pedido al secretario de Transporte de la Nación, Fernando Herrmann.
El reclamo apunta a transformar una ruta que hoy soporta un intenso tránsito de camiones y vehículos particulares, en un corredor seguro. Según detallaron, más de 1.200 vehículos de gran porte circulan a diario, lo que agrava el riesgo en una traza que no está preparada para ese volumen.
El informe también pone el foco en otros factores, como el exceso de velocidad, aunque aclara que el problema principal no es la visibilidad ni el horario: la mayoría de los accidentes ocurre durante el día, lo que refuerza la idea de fallas estructurales y falta de control.
Ante la demora en obras de fondo, la fundación propuso medidas inmediatas como la instalación de radares, mayores controles y la intervención en puntos críticos mediante rotondas.
Además, plantearon alternativas para financiar la obra, como esquemas mixtos con participación del sector privado, incentivos fiscales y la utilización de fondos provenientes del impuesto a los combustibles.
Mientras tanto, la Ruta 5 sigue sumando víctimas y consolidando una realidad que, para quienes la transitan a diario, ya no admite más postergaciones.





