El caso que rodea a Manuel Adorni sumó un nuevo elemento de controversia luego de que dos mujeres que figuran como acreedoras de una hipoteca vinculada a la compra de su departamento aseguraran no conocer al funcionario.
Se trata de Beatriz Viegas, de 72 años, y Claudia Sbabo, de 64, quienes aparecen en el Registro de la Propiedad como prestamistas por un total de 200.000 dólares para la adquisición de un inmueble en el barrio porteño de Caballito. Sin embargo, ambas negaron cualquier vínculo con el jefe de Gabinete cuando fueron consultadas por la prensa.
La operación inmobiliaria se concretó el 18 de noviembre de 2025 por un monto de 230.000 dólares. En ese mismo acto se registró una hipoteca no bancaria por 200.000 dólares, en la que Viegas y Sbabo figuran como acreedoras en partes iguales. De acuerdo a esos documentos, habrían financiado cerca del 90% de la compra del departamento ubicado sobre la calle Miró al 500.
La situación encendió nuevas alarmas en torno a la evolución patrimonial de Adorni, quien días atrás, en una conferencia en la Casa Rosada, afirmó que sus bienes fueron construidos en el ámbito privado y que no tenía “nada que esconder”. No obstante, evitó brindar detalles sobre adquisiciones recientes y movimientos financieros que hoy quedan bajo cuestionamiento.
El episodio se da en medio de una creciente presión política y judicial sobre el funcionario. Según trascendió en distintos informes periodísticos, la Justicia ya puso la lupa sobre su patrimonio, mientras persisten interrogantes sin respuesta sobre la estructura de financiamiento utilizada para la compra del inmueble y la veracidad de los datos asentados en los registros oficiales.





