El gobernador bonaerense Axel Kicillof puso en marcha la reglamentación del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM), un mecanismo con el que la Provincia busca amortiguar el impacto del ajuste nacional sobre las arcas locales.
La medida se oficializó mediante el decreto 358/26, donde se detallan los criterios de distribución y uso de los recursos. El fondo apunta tanto a cubrir urgencias financieras de los municipios como a sostener obras y programas sociales, en un contexto de ingresos en retroceso.
El FEFIM se conformará con el 8% del endeudamiento autorizado y tendrá un piso garantizado de $250.000 millones provenientes de Rentas Generales. Los fondos se transferirán en cinco cuotas entre abril de 2026 y junio de 2027. Del total, el 70% será distribuido según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), mientras que el 30% restante quedará en manos de programas provinciales.
En paralelo, el decreto crea tres líneas específicas para canalizar los recursos: el Programa de Transporte y Acceso Territorial, el Programa de Mejoramiento de la Infraestructura Municipal y el Programa Cultura y Territorio, bajo la órbita del Instituto Cultural.
Para acceder al financiamiento, los intendentes deberán firmar su adhesión antes del 10 de abril. Recién a partir de ese paso administrativo la Provincia podrá comenzar a girar los fondos, con un primer desembolso previsto para el 30 de abril.
La decisión se inscribe en un escenario de fuerte tensión entre la Provincia y la Nación por la caída de transferencias, que ya empieza a sentirse en la gestión diaria de los municipios.





