En medio del plan de lucha que llevan adelante los trabajadores municipales bonaerenses, el gobierno de Axel Kicillof dio un paso clave para avanzar sobre uno de los reclamos históricos del sector: la puesta en funcionamiento del Consejo de Empleo Municipal.
El Ministerio de Trabajo bonaerense estableció las pautas para la convocatoria, integración y funcionamiento del organismo previsto en la Ley 14.656 y anticipó que próximamente convocará a una primera reunión organizativa.
La decisión llega en un contexto de creciente conflictividad. La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo) inició un plan de lucha que incluyó cortes sobre las rutas 6 y 205, a la altura de Cañuelas, para visibilizar la situación salarial y laboral que atraviesan miles de trabajadores en los distintos distritos de la provincia.
El Consejo de Empleo Municipal está contemplado en la legislación bonaerense desde hace una década, pero hasta ahora no había logrado ponerse en funcionamiento como un ámbito formal para discutir las problemáticas estructurales del sector.
Según informó la Provincia, el Ministerio de Trabajo realizó consultas ante la Asesoría General de Gobierno para determinar los criterios jurídicos y administrativos que debían regir la convocatoria. El organismo emitió un dictamen el pasado 7 de junio que habilitó a la cartera laboral a adoptar las medidas necesarias para garantizar la representación prevista por la ley.
Con ese respaldo, el Ministerio dictó el 10 de agosto una resolución que fijó las pautas para la integración y el funcionamiento del Consejo. El próximo paso será la realización de una primera reunión organizativa para poner formalmente en marcha el espacio.
La medida representa una señal hacia los trabajadores municipales, que desde hace tiempo vienen advirtiendo sobre el deterioro de sus condiciones laborales y salariales.
Desde Fesimubo denuncian que en algunos municipios existen trabajadores que perciben salarios iniciales cercanos a los 150.000 pesos mensuales. A la situación salarial se suma la expansión de formas de contratación precarias, principalmente a través de monotributos y becas.
Además, el problema se profundiza por la situación financiera que atraviesan numerosas comunas, muchas de ellas con dificultades para otorgar aumentos salariales que permitan recuperar el poder adquisitivo perdido.
Para la Federación, la discusión no puede quedar limitada a cada negociación municipal. El reclamo apunta a generar una instancia de carácter provincial que permita abordar las condiciones de empleo de manera integral y avanzar sobre problemas comunes que se repiten en distintos distritos bonaerenses.
La puesta en marcha del Consejo de Empleo Municipal abre ahora una nueva instancia de diálogo entre el Estado provincial, los municipios y los representantes de los trabajadores. Después de una década de espera, la Provincia busca activar una herramienta prevista por ley para dar respuesta a una problemática que afecta a miles de bonaerenses.





