El Gobierno nacional analiza establecer un salario mínimo garantizado de $1 millón brutos como referencia para las negociaciones paritarias, en un escenario donde la mayoría de los convenios colectivos ya tiene salarios iniciales por encima de ese monto, pero varios sectores todavía permanecen por debajo.
La propuesta, según trascendió, es evaluada por la Secretaría de Trabajo en el marco de las discusiones entre gremios y cámaras empresariales. El objetivo sería establecer un piso dentro de los Convenios Colectivos de Trabajo (CCT), en medio de los cambios que impulsa el Gobierno sobre las relaciones laborales.
De acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a marzo de 2026, los salarios iniciales de buena parte de las actividades superan el millón de pesos. Sin embargo, existen diferencias importantes entre los distintos sectores.
Entre los convenios que todavía se encuentran por debajo de ese monto aparecen algunos trabajadores de la construcción, con salarios iniciales cercanos a los $944 mil; seguridad privada, con alrededor de $900 mil; y gastronomía, con valores promedio de unos $800 mil.
También permanecen por debajo de ese eventual piso algunos convenios vinculados con maestranza, comidas rápidas y la industria textil.
En el otro extremo se encuentran las actividades con los salarios iniciales más elevados. El sector bancario encabeza el listado, con un promedio de $3,3 millones, seguido por los trabajadores aceiteros, con $2,9 millones; la industria química, con $2,3 millones; y los empleados de farmacias, con unos $2,1 millones.
Pero el nivel actual de los salarios no muestra por sí solo cómo evolucionó el poder adquisitivo de los trabajadores. Al comparar los ingresos con la inflación, los datos oficiales exhiben fuertes diferencias entre los convenios colectivos.
Según el panorama mensual del trabajo registrado de la Secretaría de Trabajo, en mayo de 2026 la mayoría de los convenios había quedado por debajo de la inflación acumulada respecto de igual mes del año anterior.
Solamente ocho sectores lograron mantener o superar el poder adquisitivo de sus salarios en ese período. Los encargados de edificio encabezaron la recuperación, con una mejora real del 4,2%, seguidos por camioneros, con 3,2%.
También registraron aumentos por encima de la inflación los trabajadores de compañías de seguros y entidades deportivas y civiles, con 1,8%; los choferes de transporte automotor, con 1,5%; y los trabajadores de la construcción, con 0,6%.
En el otro extremo, 17 convenios colectivos sufrieron pérdidas en términos reales durante el último año. La industria metalúrgica fue la más perjudicada, con una caída del 10,9%, seguida por el sector textil, con -10,7%; empleados de comercio, con -10,5%; trabajadores de la industria del calzado, con -9,8%; y seguridad privada, con -9,3%.
La comparación con noviembre de 2023, último mes completo de la gestión del Frente de Todos, muestra un escenario todavía más desigual. En ese período, solamente seis rubros lograron superar la inflación: gastronomía, con una mejora real del 14,6%; aceiteros, 14,1%; maestranza, 6%; seguridad, 2%; camioneros, 1,9%; e industria cárnica, 1,9%.
Mientras tanto, los trabajadores textiles acumularon una pérdida real del 28,6%. También quedaron fuertemente rezagados los empleados de comercio, con una caída del 17,3%; indumentaria, con -10,1%; y transporte de pasajeros, con -9,4%.
El eventual piso salarial de $1 millón, por lo tanto, tendría un impacto diferente según la actividad. Para algunos convenios representaría una referencia ya superada, mientras que para otros implicaría elevar salarios iniciales que todavía se encuentran por debajo de ese nivel.
Fuente: Mariana Leiva y José Giménez / Agencia DIB





