La profunda crisis que atraviesa la actividad pesquera llevó a la provincia de Buenos Aires a crear un espacio propio de debate y coordinación entre el Estado, los trabajadores y el sector empresario. En ese marco, durante su visita a Mar del Plata para participar del cierre del Congreso Bonaerense del Trabajo, el gobernador Axel Kicillof impulsó la conformación de la Mesa Bonaerense de la Pesca.
El nuevo ámbito reúne a funcionarios provinciales, sindicatos marítimos y portuarios, cámaras empresarias y representantes de la industria con el objetivo de analizar la situación del sector y fijar posiciones comunes frente a decisiones nacionales que podrían afectar el empleo y la producción.
La iniciativa surge en un contexto marcado por conflictos laborales, discusiones salariales, aumento de costos operativos, caída de la rentabilidad y crecientes preocupaciones por el futuro de la actividad. En Mar del Plata, principal puerto pesquero del país, la incertidumbre golpea especialmente a la flota fresquera, las plantas procesadoras, los fileteros, los trabajadores de estiba y toda la cadena vinculada a la pesca.
La subsecretaria bonaerense y representante provincial en el Consejo Federal Pesquero (CFP), Carla Seain, explicó que uno de los principales objetivos del espacio será seguir de cerca y debatir las decisiones que se adopten en ese organismo nacional.
Un espacio integrado por el Estado, los gremios y las cámaras empresarias
La Mesa Bonaerense de la Pesca quedó conformada por los ministerios de Trabajo, Producción y Desarrollo Agrario, junto con la Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia.
Por el sector sindical participan el Centro de Patrones de Pesca, SIMAPE, SOMU, SICONARA, SUPA, Dragado y Balizamiento, Guincheros, SOIP, SAON, Empleados de Comercio, la CGT Regional Mar del Plata y las dos CTA.
En representación de las empresas se incorporaron la Cámara de Armadores, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA), la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera y entidades que agrupan a compañías de estiba y alistamiento de buques.
La conformación de este frente común busca articular posiciones entre sectores que históricamente mantuvieron reclamos propios, pero que hoy comparten la preocupación por el impacto que determinadas medidas nacionales podrían tener sobre el empleo embarcado, el trabajo en tierra y la actividad económica de la ciudad.
El secretario general del Sindicato Marítimo de Pescadores, Pablo Trueba, valoró el respaldo de la administración bonaerense y sostuvo que el gobernador está al tanto de los problemas que enfrenta el sector. Además, cuestionó la falta de respuestas de otros niveles del Estado y remarcó la importancia de contar con un ámbito institucional para defender la actividad.
La disputa por la merluza y el temor por el empleo
Uno de los primeros temas que abordará la nueva mesa será el proyecto que proponía transferir cuotas de merluza desde barcos fresqueros hacia buques congeladores.
La iniciativa generó un fuerte rechazo entre sindicatos y empresarios debido a que podría reducir el volumen de procesamiento en tierra y afectar miles de puestos de trabajo vinculados a las plantas pesqueras de Mar del Plata.
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, cuestionó la política pesquera impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que desde el inicio de la gestión de Javier Milei se registraron medidas que perjudican a toda la cadena productiva.
Además, recordó que el capítulo pesquero incluido originalmente en la Ley Bases fue rechazado de manera unánime por empresarios y trabajadores del sector, lo que permitió su eliminación durante el tratamiento legislativo.
Rodríguez también sostuvo que una eventual transferencia de cuotas tendría consecuencias negativas para la economía marplatense y afirmó que el artículo 27 de la Ley Federal de Pesca prohíbe expresamente ese tipo de operaciones entre buques congeladores y fresqueros.
Si bien desde la Dirección Nacional de Control y Fiscalización Pesquera aseguraron que el proyecto se encuentra desactivado, los integrantes de la Mesa Bonaerense de la Pesca reclamarán que esa decisión quede formalmente asentada en la próxima reunión del Consejo Federal Pesquero para evitar futuras modificaciones.
Cuestionamientos por la pesca de calamar y reclamos del sector empresario
Otro de los puntos que genera preocupación es el nuevo esquema de permisos para la pesca de calamar aprobado recientemente por el Consejo Federal Pesquero.
Desde la Provincia consideran que los criterios establecidos perjudican a Buenos Aires, ya que otorgan menores beneficios a los barcos que descargan y reprocesan sus capturas en puertos bonaerenses.
En ese sentido, dirigentes políticos y representantes del sector sostienen que la medida contradice el espíritu federal establecido por la legislación vigente y podría afectar la competitividad de la industria local.
Al mismo tiempo, las cámaras empresarias plantearon una serie de reclamos dirigidos a la administración provincial. Entre ellos figuran la declaración de la emergencia productiva para el sector, la eliminación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la actividad pesquera y la creación de líneas de financiamiento para sostener el capital de trabajo.
También solicitaron que el Consorcio Portuario evalúe el congelamiento de tarifas y avance en una mayor desregulación de algunas actividades portuarias para fomentar la competencia en servicios como la estiba y las reparaciones navales.
La creación de la Mesa Bonaerense de la Pesca representa así un intento de la Provincia por coordinar una respuesta conjunta frente a una actividad estratégica que atraviesa uno de sus momentos más complejos y que enfrenta crecientes tensiones por las políticas impulsadas desde el Gobierno nacional.





