El Gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha un amplio operativo de prevención ante la llegada del fenómeno climático El Niño 2026-2027, que podría provocar un incremento de las lluvias, tormentas más intensas y temperaturas por encima de los valores habituales durante los próximos meses. En paralelo, volvió a reclamar al Gobierno nacional la habilitación de créditos internacionales destinados a financiar obras hidráulicas consideradas estratégicas para reducir el riesgo de inundaciones.
El plan es coordinado por el Ministerio de Desarrollo Agrario, encabezado por Javier Rodríguez, junto al Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos que conduce Gabriel Katopodis. También participan organismos técnicos, municipios y representantes del sector agropecuario, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias.
Las proyecciones manejadas por la administración bonaerense indican que existe un 90% de probabilidad de que El Niño tenga una intensidad entre moderada y fuerte. A su vez, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó que la fase cálida ya se encuentra instalada y prevé que continúe durante el invierno, lo que obliga a reforzar las tareas preventivas en las zonas más vulnerables.
Según los informes elaborados por la Provincia, entre el 60% y el 65% del territorio bonaerense presenta un riesgo hídrico alto o crítico, mientras que entre el 35% y el 40% registra suelos con altos niveles de saturación. La cuenca del río Salado aparece como una de las áreas de mayor preocupación, junto con el noroeste y el centro provincial, donde podrían registrarse precipitaciones superiores a los promedios históricos.
Durante los primeros meses del año ya comenzaron a observarse señales de esa situación. En abril, siete municipios habían acumulado más de la mitad de la lluvia promedio anual y, para junio, al menos 28 distritos superaban los registros habituales para ese mes.
Frente a este escenario, el Ministerio de Desarrollo Agrario presentó el diagnóstico ante la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la provincia, integrada por el Ministerio de Economía, el Banco Provincia, ARBA, CARBAP, la Sociedad Rural Argentina y representantes de productores.
Rodríguez destacó la disposición de todos los sectores para trabajar de manera conjunta y remarcó la importancia de incorporar la experiencia local para diseñar estrategias de prevención. El funcionario señaló que el centro y el noroeste bonaerense continúan siendo las regiones que requieren un monitoreo permanente por su mayor exposición al riesgo.
En el norte provincial también se mantiene un seguimiento especial sobre los municipios de Zárate, San Nicolás, Ramallo y San Pedro debido a una eventual crecida del río Paraná. No obstante, las autoridades aclararon que, por el momento, no existen pronósticos que anticipen una creciente extraordinaria y que el monitoreo responde a una estrategia preventiva.
Como parte del operativo, la Provincia intensificó la limpieza y el mantenimiento de canales, alcantarillas, puentes, cunetas y caminos rurales, además de reforzar el monitoreo hidrometeorológico y el funcionamiento de los organismos encargados de la gestión del riesgo.
El Gobierno bonaerense informó que actualmente se desarrollan 135 intervenciones vinculadas a infraestructura hidráulica y siete estudios técnicos sobre drenajes urbanos y defensas costeras, con una inversión cercana a los 285.000 millones de pesos. A eso se suman otras diez obras destinadas a fortalecer el sistema hidráulico provincial por más de 245.000 millones de pesos.
Entre los proyectos en ejecución figuran la refuncionalización del Canal Maldonado en Bahía Blanca, la adecuación del río Areco, las obras de desagües del arroyo Duppy en La Matanza y el sistema Presa Roggero-Camino del Buen Ayre.
También se destacan trabajos ya finalizados sobre el río Luján, la defensa costera de la ruta provincial 11 en General Pueyrredón y los sistemas de bombeo y desagües de los arroyos Unamuno y del Rey. Desde la Provincia sostienen que las zonas donde avanzó el Plan Maestro Integral del Río Salado registraron un impacto considerablemente menor durante los últimos episodios de lluvias intensas.
En ese contexto, el Gobierno de Axel Kicillof volvió a cuestionar a la administración de Javier Milei por no autorizar el financiamiento internacional destinado a nuevas obras hidráulicas. Entre los proyectos pendientes figuran las etapas 1 y 2 del tramo V del río Salado, con una inversión estimada en 138 millones de dólares, además de un túnel aliviador al Río de la Plata y conductos para la cuenca de los arroyos San Francisco y Las Piedras. Según datos oficiales, los créditos que permanecen sin aprobación alcanzan un total de 1.973 millones de dólares.
Rodríguez también vinculó la demora en esos proyectos con la política ambiental del Gobierno nacional y cuestionó los despidos registrados en el Servicio Meteorológico Nacional. El ministro afirmó que desconocer el cambio climático contradice el consenso científico y advirtió que la pérdida de información y capacidades técnicas limita la planificación frente a fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes.
Además, sostuvo que la paralización de la etapa 2 del tramo IV del Plan Maestro del Río Salado agravó la situación en varias zonas afectadas por inundaciones y reclamó que se retomen las obras de infraestructura para enfrentar un escenario climático que, según advirtió, será cada vez más desafiante para la provincia de Buenos Aires.





