La expectativa por el encuentro entre la Selección argentina e Inglaterra en el Mundial 2026 no solo despierta entusiasmo y nervios entre los hinchas. En muchas personas, la ansiedad previa a un partido de esta magnitud también puede manifestarse a través de molestias físicas, especialmente en el sistema digestivo.
Especialistas explican que existe una relación directa entre el cerebro y el aparato digestivo, conocida como eje intestino-cerebro. Por ese motivo, las emociones intensas pueden alterar el funcionamiento gastrointestinal y generar síntomas que, aunque suelen asociarse a problemas digestivos, muchas veces tienen un origen emocional.
El psicoterapeuta español Jordi Risco señaló que cualquier alteración emocional puede repercutir de forma inmediata sobre el sistema digestivo. Según explicó, cuando una persona atraviesa un episodio de ansiedad, el organismo activa el sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta de “lucha o huida”, un mecanismo diseñado para enfrentar situaciones de peligro.
Aunque esta reacción resulta útil ante amenazas reales, también provoca una serie de cambios fisiológicos que afectan la digestión. Entre ellos se encuentran alteraciones en el movimiento intestinal, un aumento de la sensibilidad del aparato digestivo, modificaciones en la producción de jugos gástricos y cambios en la microbiota intestinal.
Como consecuencia, pueden aparecer diferentes molestias que, en muchos casos, alimentan un círculo de ansiedad y malestar físico difícil de romper.
Los síntomas más frecuentes
De acuerdo con el especialista, las manifestaciones digestivas vinculadas a la ansiedad pueden variar de una persona a otra y no siempre resultan fáciles de identificar. Entre las más habituales se encuentran:
- Dolor o molestias abdominales.
- Sensación de hinchazón o abdomen inflamado.
- Gases frecuentes.
- Diarrea o estreñimiento.
- Náuseas.
- Sensación de tener un “nudo” en el estómago.
- Ardor o acidez.
Estos síntomas suelen aparecer o intensificarse antes de acontecimientos importantes, durante períodos de estrés o frente a situaciones que generan una elevada carga emocional, como puede ocurrir en la previa de un partido decisivo del Mundial.
Los especialistas recomiendan prestar atención a estas señales y, si las molestias son persistentes o afectan la calidad de vida, consultar con un profesional de la salud para descartar otras causas y recibir el tratamiento adecuado.





