Axel Kicillof profundiza su estrategia internacional en un contexto de presión económica y disputa política con el gobierno de Javier Milei. Antes de viajar a España, el gobernador bonaerense mantuvo un encuentro con el embajador español en la Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde, donde avanzó en acuerdos de cooperación junto al ministro de Gobierno, Carlos Bianco.
La gira por Europa combina objetivos económicos y políticos. En Madrid, Kicillof mantendrá reuniones con empresarios de compañías españolas con presencia en la Provincia, con el objetivo de atraer inversiones en un escenario de caída de la actividad. También tiene previsto un encuentro con la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, con quien analizará políticas de empleo y desarrollo productivo.
El viaje se da en paralelo a la reducción de transferencias desde el gobierno nacional, lo que llevó a la administración bonaerense a buscar alternativas de financiamiento en el exterior. En ese marco, desde la Provincia insisten en la necesidad de abrir nuevos canales ante las restricciones presupuestarias.
La agenda continuará en Barcelona, donde será recibido por el alcalde Jaume Collboni. Además, participará de la cumbre de la Movilización Progresista Mundial, impulsada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Allí coincidirá con referentes internacionales como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum.
Antes de partir, Kicillof también reforzó su agenda regional en materia de salud. Junto al ministro Nicolás Kreplak, recibió a funcionarios de Brasil y México para avanzar en acuerdos de cooperación sanitaria, en la previa del Congreso Provincial de Salud (COSAPRO), que se desarrolla en Mar del Plata.
En ese encuentro participaron representantes del Ministerio de Salud de Brasil y del sistema IMSS-Bienestar de México, con quienes se discutieron políticas vinculadas al acceso a medicamentos, la atención primaria y la salud mental.
El Congreso reúne a autoridades sanitarias de los 135 municipios bonaerenses y busca coordinar respuestas ante el aumento de la demanda en el sistema público, en un contexto de mayores dificultades económicas.
Con esta agenda, Kicillof intenta sostener la gestión provincial mientras amplía su proyección política. La búsqueda de inversiones y el fortalecimiento de vínculos internacionales se combinan con el armado interno y los reclamos frente al gobierno nacional, en un escenario que empieza a reconfigurar el mapa del peronismo.





