El sector nuclear argentino reforzó las medidas de prevención y preparación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, con tareas de monitoreo meteorológico e hidrológico, revisión de protocolos de emergencia y protección de infraestructura frente a eventuales crecidas e inundaciones.
La Secretaría de Asuntos Nucleares, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, informó que los organismos y empresas del sector trabajan desde hace semanas en la evaluación de escenarios climáticos y en la implementación de medidas para fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles contingencias.
Las acciones complementan los sistemas de seguridad que rigen de manera permanente la actividad nuclear e incluyen la coordinación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), el seguimiento continuo de las condiciones climáticas y la preparación de los equipos de respuesta.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) implementa medidas de protección física, prevención y planificación en sus centros atómicos y regionales. Entre las tareas se encuentran el mantenimiento de infraestructura, la revisión de procedimientos y el desarrollo del tablero CNEA–ENOS, una herramienta que integra información meteorológica y simulaciones para anticipar posibles impactos y orientar las acciones en cada instalación.
Por su parte, Nucleoeléctrica Argentina, operadora de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, puso en marcha un plan para anticipar los efectos que podría tener el fenómeno climático sobre sus instalaciones. Después de una reunión de coordinación con la AFE, realizada el 2 de octubre, la empresa avanzó en el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas e hidrológicas, la protección de infraestructura ante posibles inundaciones, la disponibilidad de recursos críticos y la preparación de los equipos de emergencia.
En el Centro Atómico Ezeiza, Dioxitek, dedicada a la producción de dióxido de uranio para el ciclo de combustible nuclear y de fuentes selladas de cobalto-60 para aplicaciones médicas e industriales, coordina con la CNEA medidas para mitigar los riesgos asociados a posibles contingencias climáticas.
El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, destacó el trabajo de los profesionales del sector y sostuvo que los equipos técnicos trabajan desde hace semanas para anticipar contingencias y preparar las instalaciones ante distintos escenarios. También remarcó que la experiencia y la capacidad de respuesta de esos especialistas constituyen fortalezas de la actividad nuclear argentina.
Desde la Secretaría señalaron que las medidas se suman a los controles permanentes y a los procedimientos habituales de cada instalación. El objetivo es sostener los estándares de seguridad y fortalecer la respuesta ante eventuales fenómenos meteorológicos extraordinarios.





