Lo que comenzó como una recorrida nocturna de rutina terminó en una escena inesperada: dos policías asistieron a una mujer en pleno trabajo de parto y colaboraron para que su beba naciera en buen estado de salud.
El hecho ocurrió durante la madrugada en Pinamar, en una vivienda ubicada sobre la calle Praga al 1100. Allí, efectivos que patrullaban la zona advirtieron la situación cuando una mujer de 33 años salió de su casa pidiendo ayuda. Cursaba un embarazo a término y ya había iniciado el trabajo de parto.
De inmediato, la sargento Dening y el oficial Maidana solicitaron por radio un cordón sanitario para trasladar a la mujer con urgencia hacia el hospital local. El operativo permitió agilizar el recorrido y llegar a tiempo al centro de salud.
Minutos después del ingreso, llegó la noticia esperada: la beba nació en buen estado de salud, con un peso de 3,900 kilos. Tras el parto, los efectivos pudieron conocer a la recién nacida y sostenerla en sus brazos, coronando una intervención clave que convirtió una noche de rutina en una historia con final feliz.





