Las principales cámaras empresarias e industriales de la provincia de Buenos Aires advirtieron sobre el deterioro de la actividad productiva, el aumento de cierres de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, en medio de un creciente conflicto con el gobierno de Javier Milei.
El posicionamiento fue expresado en un comunicado conjunto firmado por la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA), la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA).
En el documento, las entidades reclamaron respeto institucional hacia el sector productivo y advirtieron que el actual clima político afecta la confianza necesaria para sostener inversiones y generar empleo. “La construcción de un proyecto de desarrollo serio y sostenible exige respeto hacia quienes invierten y producen”, señalaron.
El pronunciamiento llegó después de que el presidente volviera a cuestionar duramente a sectores del empresariado durante su discurso de apertura de sesiones en el Congreso. Desde las cámaras industriales sostuvieron que ese tipo de mensajes deteriora el clima de negocios y genera señales negativas para potenciales inversores.
Según indicaron, las decisiones de inversión dependen de la previsibilidad y de la estabilidad institucional. Cuando esas condiciones se ven afectadas, advirtieron, se encarece el financiamiento, se postergan proyectos productivos y se debilita la capacidad del país para atraer capitales.
El reclamo de los industriales se produce en un contexto de caída de la actividad manufacturera. En los últimos meses se multiplicaron los cierres de empresas, suspensiones y despidos en distintos sectores productivos, con especial impacto en rubros como el textil, los productos metálicos y la fabricación de muebles.
La provincia de Buenos Aires aparece como uno de los territorios más golpeados por este proceso. Allí la industria representa cerca del 30% del producto provincial y emplea a alrededor de 500 mil personas. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 cerraron más de 5.600 empresas y se perdieron más de 62.000 empleos registrados.
Entre las compañías afectadas aparecen firmas de distintos sectores, desde la histórica fábrica de neumáticos Fate hasta la planta de Kimberly-Clark en Pilar, además de empresas textiles, alimenticias y manufactureras que redujeron su actividad o cerraron sus plantas.
El impacto también se refleja en las economías locales. Dirigentes empresariales y autoridades municipales vienen advirtiendo que la caída de la producción y del empleo repercute en el comercio, en los servicios y en las finanzas de los municipios.
En ese contexto, el gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y sostuvo que la crisis industrial responde a decisiones de política económica que afectan directamente al entramado productivo.





