El consumo en los supermercados continúa sin mostrar una recuperación sostenida. Durante mayo, las ventas volvieron a caer en la comparación interanual y reflejaron un cambio cada vez más marcado en los hábitos de compra de los hogares, que priorizan los productos esenciales y buscan alternativas más económicas para estirar el presupuesto.
Según la Encuesta de Supermercados del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las ventas totalizaron $2,50 billones durante mayo, lo que representó una caída real del 0,7% respecto del mismo mes de 2025. En comparación con abril, en cambio, registraron un leve crecimiento del 0,9% en la serie desestacionalizada.
Un informe de Politikon Chaco, elaborado a partir de los datos oficiales, indicó que ocho de los once rubros relevados registraron bajas interanuales. Las mayores caídas se dieron en bebidas (-11,3%), lácteos (-5,4%), verdulería y frutería (-4,1%), artículos de limpieza (-3,7%), panadería (-3,6%), indumentaria (-2,7%) y alimentos preparados y rotisería (-1,6%).
Estos rubros concentran cerca del 73% de la facturación de los supermercados, por lo que su retroceso terminó explicando el resultado general del sector.
Solo tres categorías lograron crecer durante mayo: electrónicos (17,6%), carnes (10,9%) y otros productos (10,5%). Sin embargo, representan apenas el 27% de las ventas totales y no alcanzaron para compensar la caída de los artículos de consumo cotidiano.
Desde el sector supermercadista señalaron que el escenario sigue siendo complejo y que muchas cadenas reforzaron las promociones, ampliaron la oferta de marcas propias y apostaron por formatos de compra más económicos para sostener el nivel de ventas. También observaron que los consumidores realizan compras más pequeñas y frecuentes, una tendencia que favorece a los comercios de cercanía.
El comportamiento del consumo también mostró diferencias entre provincias. Las mayores subas se registraron en Neuquén (7,6%), Río Negro (4,8%), San Luis (4,1%), el resto de la provincia de Buenos Aires (2,3%) y La Pampa (2%). En el otro extremo, Corrientes (-22,7%), Misiones (-14,3%) y La Rioja (-12,2%) encabezaron las mayores caídas.
Los datos de la consultora Scentia muestran que la tendencia negativa continuó durante junio. El consumo masivo cayó 2,7% respecto del mismo mes del año anterior y acumuló una baja del 2,9% en el primer semestre. En las cadenas de supermercados, el retroceso anual llegó al 4,6%.
Durante junio solo crecieron las bebidas con alcohol (9,4%), impulsadas en parte por el Mundial 2026, y las bebidas sin alcohol (3,5%). En cambio, las mayores bajas se registraron en desayuno y merienda (-7,7%), productos de limpieza (-6,2%), alimentos perecederos (-5,7%), productos impulsivos (-5,3%), higiene y cosmética (-3,7%) y alimentos en general (-0,5%).
Los datos reflejan que el consumo continúa condicionado por la pérdida del poder adquisitivo y que las familias mantienen una estrategia de compras cada vez más selectiva, enfocada en cubrir las necesidades básicas al menor costo posible.





