(Por José Américo Milione) Hoy 2 de abril de 2026, 44 años después, pienso y reflexiono, con este clima tan parecido a un día “malvinero”, niebla, mucha humedad, y ya partiendo a la localidad de Gral.Rivas, donde se llevará a cabo el primer acto de los dos (el otro es en Suipacha).
¿Qué hubiera sido de nosotros, los veteranos, sin ese cariño, protección, reconocimiento etc., de nuestro pueblo? Recordar a nuestros caídos en la guerra, siempre fue la premisa de los que volvimos, no se discute, pero no hay que olvidarse de los que se nos fueron en la posguerra, otra de las batallas que tuvimos que combatir después de la llegada al continente. Peor para los que vivían en el conurbano o alejados en los campos en lugares de difícil acceso y comunicación; muchachos de 20 años prácticamente sin posibilidades laborales, sin poder reinsertarse socialmente, sin acceso a la salud, que se nos fueron por enfermedades o estados depresivos que los llevaron al suicidio.
Esta otra batalla que estamos peleando, que se llama “desmalvinización”, la cambiamos por “malvinización”. Lejos de quedarnos sentados, los veteranos fuimos capaces de organizarnos en distintos centros en cada ciudad y a partir de ahí realizamos distintas actividades. Nuestros hijos tomaron la posta y ahora los nietos la continuarán.
El trabajo que cada uno de los veteranos hizo en sus localidades rindió sus frutos: las escuelas secundarias, primarias y hasta los jardines hablan de Malvinas y enseñan sobre Malvinas. Hasta en la cancha se rinde tributo a Malvinas.
Esa es mi reflexión y me siento orgulloso de haber participado de esta oportunidad de poder defender a mi patria; de haber compartido trinchera con personas maravillosas, con las cuales me voy a encontrar en un rato, para recordar a otras personas maravillosas que ya no están; de haber torcido la historia en la posguerra, pero satisfecho por haber cumplido la tarea y el juramento de que mientras haya un veterano o familiar vivo, nunca serán olvidados.
Bueno, ya estamos llegando a destino, veo una plaza llena de gente, muchos guardapolvos blancos, que más podemos pedir. Malvinas por siempre ¡Viva la Patria!






