El otoño en la provincia de Buenos Aires llegará con temperaturas algo más elevadas que las habituales para la época. Así lo anticipó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que proyecta un trimestre con registros térmicos normales o superiores a lo normal y precipitaciones mayormente estables.
Según el informe difundido por el organismo, entre marzo y mayo los valores podrían ubicarse en el tercil superior, es decir, alrededor de 0,5 °C por encima del promedio histórico. De todos modos, el impacto puede variar según la región y la serie estadística considerada.
En términos históricos, el promedio otoñal ronda los 14 grados en el sur bonaerense y asciende a unos 16 grados en el norte provincial.
El SMN explicó que su sistema de pronóstico se basa en “terciles”, una metodología que divide los registros en tres categorías: inferior, normal y superior. Este esquema permite estimar probabilidades de desvíos respecto de la media, aunque no anticipa eventos extremos puntuales ni fluctuaciones específicas dentro del trimestre. Por eso, el organismo recomienda seguir los reportes diarios y semanales, además de prestar atención a las alertas tempranas ante fenómenos de alto impacto.
Qué se espera para las lluvias
En cuanto a las precipitaciones, el pronóstico indica mayor probabilidad de valores normales no solo en Buenos Aires, sino también en otras regiones del país como el centro y norte de la Patagonia, La Pampa, el Litoral y sectores del norte argentino.
Sin embargo, un informe reciente de Meteored advirtió que podrían darse meses más cálidos que lo habitual y con lluvias escasas en algunas zonas productivas, lo que incrementaría el riesgo de incendios forestales.
De acuerdo con ese análisis, la eventual llegada del fenómeno El Niño recién hacia mediados de año implicaría que el otoño transcurra sin un forzante climático dominante, favoreciendo la persistencia de temperaturas elevadas y posibles déficits hídricos en áreas agrícolas.
En la denominada “zona núcleo”, las lluvias podrían ubicarse entre normales y levemente deficitarias, con los mayores faltantes previstos para el sur del Litoral y el norte de la provincia de Buenos Aires.





