Los docentes universitarios iniciaron este lunes un paro nacional que se extenderá hasta el 21 de marzo en reclamo de mejoras salariales y del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La medida de fuerza, impulsada por las federaciones Conadu y Conadu Histórica, afecta a instituciones de educación superior en todo el país y marca el inicio de un plan de lucha que podría profundizarse en las próximas semanas.
Los gremios sostienen que los salarios del sector sufrieron una fuerte pérdida de poder adquisitivo desde la asunción del presidente Javier Milei. Según estimaciones sindicales, la caída ronda el 40% en términos reales, lo que generó un creciente malestar entre los docentes universitarios.
Desde la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) reclamaron que el Gobierno convoque de manera urgente a paritarias y respete la normativa aprobada por el Congreso. En ese sentido, también pidieron a los legisladores que rechacen cualquier intento de modificar la ley de financiamiento y reclamaron al Poder Judicial que avance con definiciones sobre el conflicto.
“El Gobierno nacional debe convocar a paritarias de manera urgente”, señalaron desde el gremio, al advertir que cada mes de retraso en la aplicación de la ley implica una mayor pérdida salarial para el sector.
La medida impacta en numerosas universidades nacionales, entre ellas las de Córdoba, La Plata, Rosario, Tucumán, Salta, Entre Ríos, Nordeste y José C. Paz, además de la Universidad Tecnológica Nacional.
En la Universidad de Buenos Aires, en tanto, los docentes resolvieron un paro por tiempo indeterminado hasta que se pague el aumento salarial del 55,4% que —según afirman— establece la Ley de Financiamiento Universitario. En algunas instituciones, como la UBA o la Universidad Nacional de La Plata, la protesta también alcanza a los colegios secundarios que dependen de esas casas de estudio.
Desde la Asociación Gremial Docente de la UBA señalaron que el salario real del sector se encuentra en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. Según indicaron, el poder adquisitivo está 35,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023 e incluso se ubica por debajo de los registros más críticos que se habían alcanzado en 2004.
Los sindicatos también cuestionaron la intención oficial de modificar el esquema de actualización previsto en la ley. Según denuncian, mientras la norma implicaría una recomposición del 55,4%, la propuesta del Gobierno sería aplicar apenas un 12% de aumento y en cuotas.
Se amplía el plan de lucha
El paro de esta semana no será la única medida. Los gremios docentes anticiparon que el conflicto podría escalar si no se reabren las negociaciones salariales y si el Congreso avanza con cambios en la ley de financiamiento universitario.
En ese contexto, ya está prevista otra semana de paro a partir del lunes 30 de marzo, aunque será más corta por los feriados de Semana Santa. También se prepara una nueva marcha federal universitaria, con fecha tentativa para el 23 de abril, que buscará volver a movilizar a estudiantes, docentes y autoridades en defensa del sistema universitario público.
Además, para la semana que comienza el 27 de abril están programadas otras cinco jornadas de paro docente, aunque su realización dependerá de cómo evolucione el conflicto con el Gobierno.
A este escenario se suma el reclamo de los trabajadores no docentes, que también mantienen un conflicto salarial y anunciaron cinco paros de 24 horas, lo que podría complicar aún más el normal funcionamiento de las universidades nacionales.





