El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, mantuvieron una reunión en la sede del Banco Provincia en la Ciudad de Buenos Aires, con el foco puesto en la delicada situación económica y en la necesidad de reordenar al peronismo en medio de las tensiones internas.
El encuentro se dio en un contexto de fuerte ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei y con la mirada puesta en la construcción de una alternativa política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Según trascendió, ambos dirigentes coincidieron en la importancia de sostener la unidad dentro del peronismo, pese a las diferencias y los movimientos que generan ruido dentro del espacio. La reunión, sin foto oficial, funcionó como un gesto político para intentar bajar la tensión interna.
La cumbre se produjo pocas horas después de una imagen que generó malestar en el entorno de Kicillof: una reunión de Massa con intendentes peronistas y referentes del Frente Renovador, en la que participaron jefes comunales como Federico Otermín, Federico Achával, Gustavo Menéndez, Gastón Granados y Nicolás Mantegazza, junto a dirigentes como Juan Andreotti, Martín Marinucci y Sebastián Galmarini.
El encuentro incluyó un partido de fútbol en San Vicente, aunque desde el massismo aclararon que Massa no jugó y que ofició como director técnico. Sin embargo, la postal generó críticas dentro del kicillofismo.
“Se sacan fotos sonrientes jugando al fútbol mientras la gente la está pasando mal”, cuestionaron desde el entorno del gobernador, donde calificaron la imagen como “poco feliz” en el contexto actual.
Más allá de las diferencias, tanto Kicillof como Massa aparecen como potenciales candidatos presidenciales para 2027 y buscan consolidar apoyos dentro del peronismo. En ese marco, la reunión privada entre ambos dirigentes buscó enviar una señal de orden interno en un escenario político atravesado por la crisis económica y el impacto de las políticas del Gobierno nacional.





