El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a cuestionar con dureza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre un escenario de recesión, caída del consumo, destrucción industrial y falta de inversiones productivas.
Durante una entrevista radial, el mandatario provincial sostuvo que el modelo económico impulsado por la Casa Rosada profundiza la desigualdad y favorece únicamente a sectores concentrados vinculados a la especulación financiera.
“En Argentina conocemos en carne propia el proceso de ajuste permanente. Es un espiral de ajuste a través de políticas como contraer recursos, pisar salarios, retirar la obra pública, imponer paritarias cero y mantener ingresos y presupuestos en caída”, afirmó Kicillof.
En ese sentido, aseguró que el propio ajuste termina agravando la crisis económica: “La recesión hace que se recaude menos y, para sostener la bandera del superávit, vuelven a ajustar todo”.
El gobernador también cuestionó que los recursos que se dejan de invertir “terminan beneficiando a unos pocos sectores que además no generan trabajo”.
Al analizar la situación económica actual, Kicillof remarcó que prácticamente todas las ramas de la actividad privada muestran retrocesos. “No hay sector de la economía, salvo minería, petróleo e intermediación financiera, que no esté en caída”, señaló.
Y agregó: “El consumo masivo, el comercio mayorista y minorista y toda la actividad industrial están destruidos. Textil, automotriz, ahora quieren traer maquinaria agrícola usada… están destruyendo todo el tejido comercial, industrial y de servicios”.
En otro tramo de la entrevista, el mandatario bonaerense apuntó contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el oficialismo nacional. Según indicó, los anuncios realizados por el Gobierno no se tradujeron en inversiones reales.
“Hablaron de proyectos por 100 mil millones de dólares y de todo eso solamente entró un 3%. Hoy tienen inversión extranjera negativa”, lanzó.
Kicillof sostuvo además que el esquema terminó beneficiando a sectores con alta rentabilidad que ya tenían decidido invertir. “Se desnaturalizó completamente”, afirmó.
En esa línea, cuestionó que el Gobierno otorgue beneficios fiscales y regulatorios sin resultados concretos sobre empleo o producción. “Quién va a invertir si no vende, si no hay consumo, si tenés la mitad de las máquinas del país tapadas con una lona y paradas”, planteó.
También criticó al ministro de Economía, Luis Caputo, por sus declaraciones hacia empresarios y sostuvo que el modelo oficial “busca un país sin clase media”.
“La clase media argentina fue producto de una mejor distribución del ingreso, del desarrollo industrial, de la universidad pública y de los derechos laborales”, remarcó.
Por último, Kicillof aseguró que existe una salida alternativa al esquema económico actual y reivindicó políticas de protección de la producción nacional. “Todos los países del mundo hoy dicen que hay que defender el trabajo propio”, concluyó.





