La CGT, las dos CTA, la UTEP y organizaciones sociales se movilizan este jueves al Ministerio de Economía para reclamar respuestas frente al fuerte crecimiento del endeudamiento de los hogares y la morosidad. Las centrales obreras advierten que cada vez más familias recurren al crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, alquileres, servicios y medicamentos.
El reclamo apunta directamente a la política económica del Gobierno de Javier Milei y al deterioro de los ingresos. Según los datos difundidos por las organizaciones convocantes, existen 20,9 millones de personas con deudas registradas en el sistema financiero y alrededor de 5,8 millones presentan atrasos en sus pagos.
La situación también se refleja en la evolución de la morosidad de los hogares. De acuerdo con las cifras difundidas en la previa de la movilización, pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026.
Para los sindicatos, el dato muestra un cambio profundo en el destino del crédito. Ya no se trata solamente de financiar la compra de bienes o realizar inversiones, sino de utilizar préstamos, tarjetas y billeteras virtuales para poder sostener el consumo cotidiano.
Las centrales también alertan sobre el crecimiento de alternativas de financiamiento con tasas elevadas, utilizadas por trabajadores y familias que encuentran cada vez más dificultades para acceder a otras opciones. El resultado, advierten, es un círculo de deuda que se profundiza a medida que los ingresos pierden capacidad de compra.
El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, sostuvo que el endeudamiento para poder alimentarse dejó de ser un problema estrictamente financiero y pasó a convertirse en una cuestión social y económica. En ese marco, responsabilizó al Gobierno nacional por las políticas que, según planteó, golpean los salarios, el consumo y la actividad productiva.
Desde la CTA Autónoma, Hugo Godoy cuestionó el impacto del rumbo económico sobre el empleo y las empresas. Roberto Baradel, de la CTA de los Trabajadores, señaló que el problema alcanza también a sectores de la clase media y a pequeñas y medianas empresas que acumulan deudas con bancos y billeteras virtuales.
La UTEP también se sumó al reclamo. Norma Morales planteó que el endeudamiento no puede analizarse únicamente como un vínculo entre acreedores y deudores, porque detrás de las cifras hay familias que recurren al crédito para resolver necesidades básicas.
Entre las propuestas impulsadas por las organizaciones aparece la creación de un programa estatal de desendeudamiento. El titular de ATE, Rodolfo Aguiar, reclamó una respuesta del Estado frente a créditos que, según denunció, están sujetos a condiciones que una parte importante de los hogares ya no puede afrontar.
La movilización forma parte del plan de lucha que las centrales sindicales vienen desarrollando contra las políticas del Gobierno nacional. La agenda gremial continuará con nuevas acciones vinculadas al Consejo del Salario y con una movilización prevista para el 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria.
La protesta de este jueves volverá a reunir a las principales centrales obreras y organizaciones sociales detrás de un reclamo común: que el Gobierno intervenga frente al crecimiento de la deuda de los hogares y adopte medidas para recuperar el poder adquisitivo de trabajadores y familias.





