Este martes reabrió sus puertas la emblemática empresa láctea de la ciudad con un corte de cinta encabezado por el intendente Juan Luis Mancini, los dueños de la nueva empresa, los trabajadores y miembros de la comunidad.
La empresa de Pablo Asci, denominada Compañía Láctea Suipacha S.A, se hizo cargo oficialmente de las instalaciones de La Suipachense con un acto que también tuvo la participación de Cristian Fenoglio, secretario general de la seccional Chivilcoy de ATILRA, del secretario del Ministerio de Trabajo de la provincia Andrés Reveles y el secretario de Comercio Ariel Aguilar.

El intendente Mancini, junto a funcionarios y concejales, fue quien encabezó el corte de cinta en un clima de emoción y esperanza de los trabajadores y trabajadoras de la empresa que 9 meses atrás cerró sus puertas de manera intempestiva.
Mancini en su alocución destacó por sobre todas las cosas el trabajo mancomunado que se realizó a partir de la lucha de los trabajadores y trabajadoras. “Quiero hablarles a los trabajadores que lucharon por llegar acá, defendiendo su trabajo, pero también los intereses de la empresa y de la ciudad. En la historia de nuestro pueblo se escribe un capítulo y tiene a los trabajadores como protagonistas con su lucha, junto a sus familias que les dieron un apoyo importante”, expresó.
La gestión de Mancini tomó un rol importante desde el cierre de la empresa y trabajó desde sus distintas áreas para hacer lo necesario para que esta empresa de 70 años de vida vuelva a funcionar.
“Quiero agradecer a muchas personas que aportaron para este nuevo inicio como el subsecretario de Asuntos Municipales Santiago Révora, la doctora Micaela Dova, que supo defender los intereses de la empresa ante la justicia. También a funcionarios provinciales que agilizaron los trámites para que la fábrica pueda volver a funcionar lo más rápido posible. Y también agradecer a Pablo Asci por el compromiso, por el arriesgarse y sabiendo que tenés una tarea difícil”, agradeció a quienes trabajaron para hacer de este martes un día histórico.
Si bien la empresa al momento de su cierre contaba con más de 130 trabajadores y trabajadoras, por estos días están volviendo a sus labores una treintena y gradualmente se irán incorporando nuevos empleados y empleadas.







