La tensión política en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo en el Senado. El bloque de Unión por la Patria presentó un proyecto para obligar al funcionario a concurrir al recinto en un plazo máximo de siete días y, al mismo tiempo, habilitar que en esa misma sesión se vote una moción de censura que podría derivar en su remoción del cargo.
La iniciativa fue impulsada por un grupo de senadores peronistas encabezados por José Mayans, Juliana Di Tullio, Anabel Fernández Sagasti, Mariano Recalde, Eduardo “Wado” de Pedro, Martín Soria y Jorge Capitanich, entre otros. El objetivo es acelerar los tiempos parlamentarios ante la decisión de Adorni de postergar para julio la presentación de su informe de gestión ante la Cámara Alta.
Desde la oposición sostienen que el funcionario incumplió con la obligación constitucional de brindar informes periódicos al Congreso y cuestionan especialmente las inconsistencias detectadas en sus declaraciones juradas patrimoniales. En ese contexto, el proyecto establece que la interpelación y el tratamiento de una eventual moción de censura se realicen en una única jornada legislativa.
Mayans confirmó que el peronismo buscará que la iniciativa sea incorporada sobre tablas en la próxima sesión prevista para el jueves. Para lograrlo necesitará reunir una mayoría especial de dos tercios, por lo que las miradas están puestas en los bloques de la UCR y el PRO.
El senador formoseño fue uno de los más duros contra el jefe de Gabinete y sostuvo que existen elementos suficientes para exigir explicaciones inmediatas. Según planteó, el Congreso debe analizar las presuntas irregularidades vinculadas a sus declaraciones patrimoniales y a distintas áreas bajo su órbita de gestión.
La estrategia del peronismo se apoya en señales recientes provenientes de sectores dialoguistas. El titular del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling, reclamó formalmente que Adorni se presente durante junio para cumplir con su informe de gestión, recordando que la última exposición de un jefe de Gabinete ante la Cámara Alta fue realizada por Guillermo Francos en junio de 2025.
En la misma línea se expresó la conducción del bloque radical. Desde la UCR remarcaron que la transparencia y la rendición de cuentas son condiciones esenciales para sostener la confianza pública y advirtieron que quienes ocupan responsabilidades institucionales deben ofrecer explicaciones cuando existen cuestionamientos sobre su conducta.
La vicepresidenta Victoria Villarruel también elevó la presión sobre la Casa Rosada. A través de una nota formal enviada al jefe de Gabinete, le exigió que comparezca durante junio ante el Senado y recordó que la obligación surge del artículo 101 de la Constitución Nacional.
Con ese escenario de fondo, Villarruel convocó para el próximo miércoles una reunión de Labor Parlamentaria donde oficialismo y oposición definirán el temario de la sesión del jueves. Allí se resolverá si prospera el intento opositor de acelerar la interpelación de Adorni y abrir el debate sobre una eventual censura política al principal funcionario del gabinete libertario.





