Tras más de cinco décadas de funcionamiento, el basural a cielo abierto de Luján comenzó su cierre definitivo. El intendente Leonardo Boto confirmó que desde el 1° de julio todos los residuos domiciliarios del distrito son enviados directamente al CEAMSE, dejando atrás un sistema que durante años fue señalado por su impacto ambiental.
La decisión forma parte de una reestructuración integral del servicio de gestión de residuos y busca poner fin al ingreso de basura al predio mediante un operativo que incluye controles de acceso y vigilancia permanente.
Con esta medida, el municipio apunta a reducir de manera progresiva los problemas ambientales asociados al basural, entre ellos la generación de humos, malos olores y otros efectos sobre el entorno.
El cierre también contempla una etapa de acompañamiento para los recuperadores urbanos que desarrollaban su actividad en el predio. La propuesta oficial incluye capacitaciones e incorporación a cooperativas vinculadas al Centro de Reciclaje Manuel Belgrano, con apoyo de la Provincia y del Consejo Federal de Inversiones.
La nueva estrategia ambiental incorpora además un refuerzo de la separación domiciliaria de residuos, la ampliación de la recolección diferenciada y campañas de educación para promover el reciclaje y disminuir el volumen de desechos enviados a disposición final.
En ese marco, el Municipio también buscará avanzar con la reactivación del Centro Ambiental Laudato SI, una obra que considera clave para completar el nuevo esquema de tratamiento de residuos y consolidar una política ambiental de largo plazo para Luján.





