El mercado laboral formal volvió a mostrar señales de deterioro durante abril y profundizó una tendencia que ya lleva un año. Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo reflejan una nueva caída del empleo registrado, impulsada principalmente por la pérdida de puestos en el sector privado. A ese escenario se suma otra señal de preocupación: por primera vez en varios meses también retrocedió el trabajo independiente.
En abril se registraron 12,765 millones de trabajadores formales, lo que representa una baja de 28.000 puestos respecto de marzo (-0,2%) y de 92.200 en comparación con el mismo mes del año pasado (-0,7%).
La mayor parte de esa caída volvió a concentrarse en el empleo asalariado privado, que descendió hasta los 6,130 millones de trabajadores. En un solo mes desaparecieron casi 12.000 puestos y, en términos interanuales, la pérdida alcanzó los 128.600 empleos, equivalente a una contracción del 2,1%.
Los datos oficiales muestran que el mercado laboral no logra recuperarse desde septiembre de 2023. Si se toma como referencia el inicio de la gestión de Javier Milei, el retroceso resulta todavía más marcado: desde noviembre de 2023 se perdieron 329.667 empleos registrados, de los cuales 235.419 correspondieron al sector privado.
Aunque durante abril hubo leves incrementos en el empleo público y en el trabajo en casas particulares, esas mejoras resultaron insuficientes para compensar la destrucción de puestos privados y ambos sectores continúan cerca de sus niveles más bajos del período.
La industria y el comercio siguen entre los más afectados
La retracción del empleo alcanza a gran parte de la actividad económica. Solo dos sectores lograron crear puestos de trabajo durante abril: Hoteles y restaurantes, con un crecimiento del 0,4%, y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con una suba del 0,2%.
En cambio, la mayoría de las ramas volvió a registrar pérdidas. Las mayores bajas se observaron en Pesca (-5,9%), Intermediación financiera (-0,9%), Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,4%), Industrias manufactureras (-0,3%), Comercio y reparaciones (-0,3%) y Explotación de minas y canteras (-0,3%).
La industria manufacturera continúa entre los sectores más golpeados por la política económica nacional. Acumula 18 meses consecutivos de caída del empleo y, desde noviembre de 2023, perdió más de 80.000 puestos registrados. El comercio también mantiene una tendencia negativa, sin que otras actividades logren absorber esa pérdida de empleo.
También retrocedió el trabajo independiente
Otra de las señales que encendieron las alarmas fue el comportamiento del trabajo independiente. Aunque en la comparación interanual el número de trabajadores independientes todavía muestra un crecimiento del 1,8%, impulsado por el monotributo y el monotributo social, en abril se produjo una caída mensual del 0,7%.
El descenso alcanzó a todas las categorías: el monotributo social cayó 2,1%, los trabajadores autónomos retrocedieron 1% y los monotributistas disminuyeron 0,5%. Entre marzo y abril, además, cerca de 16.000 personas dejaron de estar inscriptas como monotributistas.
En paralelo, los salarios tampoco muestran señales de recuperación sostenida. Según el SIPA, el salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado volvió a ubicarse en abril por debajo del nivel que tenía en noviembre de 2023. De esta manera, el deterioro del empleo se combina con un poder adquisitivo que continúa sin recuperar el terreno perdido, en un contexto de bajo dinamismo económico y persistente debilidad del mercado laboral.





