El deterioro del consumo masivo volvió a quedar en evidencia durante junio. De acuerdo con un relevamiento de Scentia, las ventas cayeron 2,7% en comparación con el mismo mes del año pasado y 2,4% frente a mayo, lo que llevó el retroceso acumulado del primer semestre al 2,9%.
El informe muestra que la contracción alcanza a casi todos los formatos de venta y confirma que el consumo de los hogares sigue condicionado por la pérdida del poder adquisitivo.
Los supermercados registraron una baja del 2,6% interanual, mientras que los autoservicios retrocedieron un 1,6%. Sin embargo, el golpe más fuerte volvió a sentirse en los comercios de proximidad: kioscos y almacenes redujeron sus ventas un 4,6%, al tiempo que los mayoristas registraron una caída del 3,3%.
En contraste, el comercio electrónico mantuvo su expansión y volvió a marcar la diferencia. Las ventas online crecieron un 41,4% frente a junio de 2025 y avanzaron levemente respecto del mes anterior, consolidándose como el único canal con una tendencia claramente positiva.
Por categorías, el ajuste de los hogares impactó especialmente en los productos para desayuno y merienda, que encabezaron las bajas con un 7,7%, seguidos por limpieza del hogar y la ropa, perecederos, artículos impulsivos, higiene personal y alimentos.
Las únicas categorías que lograron crecer fueron las bebidas. Las alcohólicas aumentaron un 9,4% interanual y las sin alcohol un 3,5%, en un contexto en el que el resto de los rubros continuó mostrando números negativos.
El balance del semestre también refleja un escenario adverso: las ventas acumulan caídas del 4,6% en supermercados, 3,8% en mayoristas, 3,2% en autoservicios, 2,3% en kioscos y comercios tradicionales y 0,3% en farmacias. Solo el e-commerce escapa a esa tendencia, con un incremento del 34,8% en lo que va de 2026, confirmando el cambio de hábitos de compra en un contexto de consumo todavía deprimido.





