La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso que diez ingredientes farmacéuticos activos pasen a la categoría de venta libre, una medida que elimina la necesidad de presentar receta médica para adquirir esos productos, pero que también podría dejar a muchos pacientes sin los descuentos que actualmente reciben de obras sociales y empresas de medicina prepaga.
La decisión fue oficializada mediante la Disposición 4714/2026 y alcanza a todas las especialidades medicinales inscriptas en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) que contengan esos principios activos en las concentraciones y presentaciones autorizadas.
Entre los medicamentos alcanzados se encuentran tratamientos para alergias, trastornos digestivos, mareos, afecciones oculares, problemas respiratorios y productos dermatológicos, como los que contienen trimebutina, levocetirizina, fexofenadina, dimenhidrinato, olopatadina, carboximetilcisteína e ivermectina de uso tópico.
Aunque la ANMAT sostuvo que el objetivo es facilitar el acceso a medicamentos considerados seguros para afecciones de baja complejidad, el cambio de categoría también tiene un impacto económico. En muchos casos, las obras sociales y prepagas solo reconocen cobertura para medicamentos de venta bajo receta, por lo que el pase a venta libre puede implicar que los afiliados deban afrontar el costo total del tratamiento.
El organismo explicó que la medida se tomó tras analizar la experiencia de uso en el país, los datos del Sistema Nacional de Farmacovigilancia y los antecedentes de agencias regulatorias internacionales, concluyendo que estos medicamentos cuentan con un perfil de seguridad y eficacia suficiente para comercializarse sin prescripción médica.
La disposición también establece que los laboratorios deberán adecuar los envases, prospectos y condiciones de comercialización a la nueva modalidad.





