La movilización convocada frente al Congreso en rechazo al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó con fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El operativo dejó al menos 26 personas detenidas y cinco heridos, entre ellos efectivos policiales, luego de varias horas de tensión en los alrededores del Palacio Legislativo.
La protesta se desarrolló mientras el Senado debatía la iniciativa, que finalmente obtuvo media sanción y fue girada a la Cámara de Diputados. Desde el mediodía, miles de personas se concentraron frente al Congreso convocadas por organizaciones sindicales, movimientos sociales, agrupaciones políticas y ciudadanos autoconvocados.
Los incidentes comenzaron cerca de las 17, cuando un grupo de manifestantes avanzó sobre el vallado dispuesto alrededor del edificio legislativo. Las fuerzas de seguridad respondieron con carros hidrantes, gases lacrimógenos y gas pimienta para impedir que derribaran las vallas, lo que derivó en enfrentamientos que se extendieron durante varias horas.
Con el correr de la tarde, la tensión se trasladó desde la Plaza del Congreso hacia distintos puntos del centro porteño. Efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de la Ciudad avanzaron para despejar la zona y empujar la manifestación hacia la avenida 9 de Julio, en el marco del protocolo antipiquetes.
Durante los enfrentamientos también se registraron daños en el espacio público. Según informaron las autoridades porteñas, algunos manifestantes rompieron baldosas y bancos para arrojar escombros contra las fuerzas de seguridad, incendiaron contenedores de residuos y provocaron destrozos en un patrullero. Además, una oficial de la Policía de la Ciudad sufrió un traumatismo en un codo tras recibir el impacto de una piedra.
La movilización había sido convocada bajo la consigna “La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja” y originalmente buscaba rechazar las reformas impulsadas por el Gobierno sobre la propiedad privada y el régimen de tierras. Si bien el oficialismo retiró del proyecto el capítulo referido a la Ley de Tierras Rurales antes de la votación, las organizaciones mantuvieron la convocatoria.
A la protesta adhirieron la CGT, las dos CTA, la UTEP y diversas organizaciones políticas y sociales. Además de la concentración en la Ciudad de Buenos Aires, también hubo manifestaciones en La Plata, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Salta, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Bariloche, Comodoro Rivadavia, Ushuaia y Posadas, entre otras ciudades.
El operativo de seguridad generó importantes complicaciones para circular por la zona del Congreso. Más de veinte líneas de colectivos modificaron sus recorridos y la estación Congreso de la Línea A de subte permaneció cerrada durante toda la jornada, mientras otras estaciones funcionaron con restricciones preventivas.





