El Gobierno de Javier Milei reglamentó el recorte del régimen de Zona Fría y eliminó el acceso automático al descuento en las tarifas de gas para 3,35 millones de usuarios que habían sido incorporados con la ampliación de 2021. La medida modifica las condiciones para recibir la asistencia y alcanza a numerosas localidades de distintas provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 1266/2026, publicado en el Boletín Oficial, que reglamenta los cambios introducidos por la Ley 27.828. El nuevo esquema deja atrás la cobertura generalizada en las localidades incorporadas hace cinco años y establece requisitos socioeconómicos para quienes quieran conservar una bonificación adicional.
En la provincia de Buenos Aires, el recorte alcanza a 94 municipios y aproximadamente 1,24 millones de hogares. Entre las ciudades afectadas se encuentran Bahía Blanca, Mar del Plata, Tandil, Olavarría, Necochea, Junín y Pergamino. Patagones, en cambio, mantiene la cobertura territorial original por su pertenencia a la región patagónica.
La reforma revierte parte de la ampliación aprobada durante 2021, cuando el régimen se extendió a municipios y departamentos que hasta entonces no contaban con el descuento. Con la nueva normativa, la cobertura territorial se mantiene para la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna. En las localidades incorporadas posteriormente, residir en una zona de bajas temperaturas ya no garantiza por sí solo el acceso a la tarifa diferencial.
Quiénes podrán mantener el descuento
Los usuarios que pierdan la bonificación automática podrán acceder a una asistencia adicional si cumplen las condiciones del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Entre los criterios contemplados figuran los hogares cuyos ingresos netos conjuntos no superen tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, los que tengan integrantes con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP y los beneficiarios de una Pensión Vitalicia para Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
También se consideran situaciones de vulnerabilidad vinculadas con personas que cuentan con Certificado Único de Discapacidad (CUD), de acuerdo con los requisitos establecidos por la autoridad energética.
La bonificación adicional se aplicará sobre los consumos base previstos por la normativa, por lo que no necesariamente cubrirá la totalidad del gas utilizado por cada hogar. De esta manera, los usuarios que no reúnan las condiciones exigidas podrían afrontar facturas más elevadas tras perder el descuento territorial.
Cambios en el financiamiento
El decreto también introduce modificaciones en el funcionamiento del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas, que financia las compensaciones del régimen. El sistema seguirá sostenido por un recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte, con las excepciones previstas para determinadas operaciones de exportación e importación.
Las compensaciones se pagarán directamente a las empresas proveedoras, mientras que distribuidoras y subdistribuidoras deberán trasladar las bonificaciones correspondientes a las facturas. La Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo, tendrá a su cargo la administración del régimen y la validación de los montos.
La reglamentación entró en vigencia con su publicación, aunque el impacto en las facturas dependerá de los ciclos de facturación, los consumos y la situación de cada usuario. El sistema continuará vigente hasta el 31 de diciembre de 2031, pero con una cobertura más restringida que la establecida en 2021.
Con 3,35 millones de usuarios alcanzados por la eliminación del descuento automático, la reforma modifica el acceso a los subsidios al gas y traslada a los hogares la necesidad de acreditar determinadas condiciones para conservar la asistencia.





