Las ventas minoristas por el Día de la Madre volvieron a caer en 2026 y acumularon cinco años consecutivos de resultados negativos. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las operaciones disminuyeron un 1,4% interanual a precios constantes, pese a los descuentos, las cuotas sin interés y las promociones que desplegaron los comercios para atraer compradores.
El ticket promedio se ubicó en $63.197, aunque el gasto presentó diferencias importantes según el rubro. Los consumidores priorizaron regalos más económicos y ajustaron sus decisiones de compra frente a las restricciones presupuestarias de los hogares.
El informe, difundido el domingo 18 de octubre, mostró que cuatro de los seis sectores relevados terminaron con caídas interanuales. Solo librería e indumentaria consiguieron resultados positivos, mientras que las estrategias comerciales no alcanzaron para revertir la tendencia general.
Cinco años sin recuperación
La caída de 2026 prolongó una secuencia negativa que comenzó en 2022, cuando las ventas por el Día de la Madre retrocedieron un 4,7%. En 2023 disminuyeron un 3,2%; en 2024, un 0,9%; y en 2025, un 3,5%. Este año, la baja fue del 1,4%.
Aunque la contracción resultó más moderada que la del año pasado, la continuidad de los números negativos refleja las dificultades del comercio minorista para recuperar actividad durante una de las fechas tradicionalmente más importantes del calendario comercial.
CAME señaló que los presupuestos familiares ajustados condicionaron las decisiones de compra. Los consumidores buscaron artículos de menor precio y recurrieron a promociones bancarias, descuentos y financiación para concretar regalos sin comprometer gastos elevados.
Sin embargo, esas herramientas también presionaron sobre la rentabilidad de los negocios, que debieron ofrecer beneficios comerciales para sostener las operaciones sin conseguir un repunte generalizado.
Electrodomésticos y perfumería, entre los rubros más afectados
El sector de electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video registró la mayor caída, con un retroceso interanual del 3,6%. El ticket promedio fue de $72.581 y las compras se concentraron en pequeños electrodomésticos y productos de menor precio. La financiación no alcanzó para impulsar de manera significativa los artículos más costosos.
Cosméticos y perfumería también sufrió una contracción importante, del 3,2%, pese a registrar el ticket promedio más alto del relevamiento: $88.000. Entre los factores que condicionaron la actividad, los comerciantes mencionaron las restricciones presupuestarias y las lluvias que afectaron la circulación de compradores en el Área Metropolitana de Buenos Aires y distintas localidades del interior.
Equipos periféricos, accesorios y celulares retrocedió otro 3,2%, con un gasto promedio de $60.089. Los consumidores se inclinaron por auriculares, fundas y accesorios, mientras que la compra de teléfonos nuevos quedó relegada. Los comerciantes también señalaron la competencia de los productos importados como un factor que afectó las ventas.
En calzado y marroquinería, la caída fue del 2,2% y el ticket promedio alcanzó los $67.332. Predominaron los artículos de uso cotidiano y los accesorios de menor precio, con descuentos y financiación como recursos para intentar sostener la demanda.
Librerías e indumentaria, las excepciones
En un escenario mayoritariamente negativo, librería fue el rubro con mejor desempeño: las ventas crecieron un 3,4% interanual. El ticket promedio fue de $37.638, el más bajo de los seis sectores analizados. Los libros de cocina, desarrollo personal y otras publicaciones económicas estuvieron entre las alternativas elegidas para hacer regalos con un presupuesto acotado.
Indumentaria también consiguió cerrar en terreno positivo, aunque con una mejora marginal del 0,1%. El gasto promedio llegó a $55.416 y las compras se concentraron en ropa liviana, prendas deportivas y adquisiciones de último momento, acompañadas por promociones.
El resultado dejó una coincidencia entre los dos sectores que crecieron: ambos registraron algunos de los tickets promedio más bajos del relevamiento.
Promociones masivas, resultados limitados
Los datos de CAME también reflejaron las expectativas de los comerciantes. El 32,5% vendió menos de lo esperado, el 51,3% alcanzó los niveles previstos y el 16,2% superó sus proyecciones.
El 88,9% de los negocios aplicó alguna estrategia promocional. Entre las herramientas más utilizadas estuvieron los descuentos directos, las cuotas sin interés, las promociones con tarjetas y las ofertas que combinaban varios productos.
Pese a esa amplia utilización de beneficios, el 39,9% de los comerciantes calificó el impacto del Día de la Madre como moderado. Otro 31,7% sostuvo que contribuyó a las ventas, pero sin modificar el panorama general; el 19,3% afirmó que no tuvo incidencia en su facturación y apenas el 9% lo consideró determinante para impulsar el movimiento comercial del mes.
El balance volvió a mostrar las dificultades que enfrentan los hogares para sostener el consumo y las pequeñas y medianas empresas para recuperar sus ventas. Incluso una fecha tradicionalmente favorable, con promociones extendidas y opciones de financiación, terminó sin revertir una tendencia que lleva cinco años consecutivos en retroceso.





