La actividad económica cayó 1,7% interanual en agosto, en un nuevo dato que vuelve a poner en discusión la solidez de la recuperación y el riesgo de una recesión. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una mejora mensual de apenas 0,1%, mientras que la tendencia-ciclo se mantuvo sin cambios respecto de julio.
Tras la publicación del informe, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el indicador tendencia-ciclo se ubicó 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023. Sin embargo, la comparación interanual mostró que diez de los sectores que componen el EMAE retrocedieron respecto de agosto de 2025 y solo cinco registraron subas.
Entre las actividades más golpeadas se ubicó la pesca, con una caída del 15,7%. Le siguieron la intermediación financiera, con un retroceso del 3,8%; el comercio mayorista, minorista y las reparaciones, con una baja del 3,5%; la industria manufacturera, con el 3,2%; el transporte y las comunicaciones, con el 2,9%; y la construcción, con el 2,5%.
La industria y el comercio fueron, además, los rubros que más incidieron en el resultado general. En conjunto, restaron 0,9 puntos porcentuales a la variación interanual del indicador, una señal de las dificultades que persisten en sectores vinculados con la producción y el mercado interno.
En contraste, la explotación de minas y canteras creció 11,1% interanual, mientras que electricidad, gas y agua avanzó 4,3%. Hoteles y restaurantes también mostró una mejora, del 3,1%. En conjunto, estas tres actividades aportaron 0,6 puntos porcentuales al EMAE, aunque no lograron compensar las caídas de los sectores de mayor incidencia.
Un repunte que no despeja las dudas
El resultado de agosto llegó después de la fuerte contracción mensual registrada en julio, cuando la actividad cayó 2,8% en la medición desestacionalizada, según la serie revisada del Indec. La mejora de agosto fue de apenas 0,1% en esa misma medición, mientras que la comparación interanual volvió a mostrar números negativos.
Pese al retroceso de agosto, el acumulado de los primeros ocho meses de 2026 todavía registró un crecimiento del 1,2% frente al mismo período del año anterior.
Los datos reavivaron el debate sobre la posibilidad de que la economía ingrese en una nueva recesión. A comienzos de octubre, Caputo había rechazado esa posibilidad y atribuido la desaceleración a factores externos y a la incertidumbre electoral. Sin embargo, la debilidad de la actividad y la persistencia de las caídas en sectores clave mantienen abiertas las dudas sobre el ritmo de la recuperación.
El contraste entre la minería y los servicios de electricidad, gas y agua, por un lado, y la industria y el comercio, por otro, refleja una recuperación desigual. El leve avance mensual no alcanzó para revertir la caída interanual ni para despejar los interrogantes sobre la evolución de la economía.





