Tras varios meses de cuestionamientos por inconsistencias en sus declaraciones patrimoniales, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró haber presentado finalmente su Declaración Jurada ante la Oficina Anticorrupción y atribuyó las diferencias detectadas en su patrimonio a ahorros no declarados acumulados durante años de actividad privada y a ganancias obtenidas mediante inversiones en criptomonedas.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario sostuvo que tanto él como su familia mantuvieron durante años fondos fuera de los registros formales y llegó a afirmar que “la manera de escaparte de la vieja política era ahorrar en negro”. Según explicó, esos recursos fueron generados antes de su desembarco en la función pública y constituyen una parte sustancial de su patrimonio actual.
Las declaraciones de Adorni se produjeron pocas horas después de que trascendiera que él y su esposa solicitaron adherirse al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias contemplado en la denominada Ley de Inocencia Fiscal. Frente a las críticas, aseguró que no busca evitar obligaciones tributarias y afirmó que abonará todos los impuestos que correspondan.
El funcionario también reconoció que, cuando estalló la controversia sobre sus bienes, evaluó dejar el cargo. Sin embargo, aseguró que cambió de postura al considerar que las denuncias y cuestionamientos formaban parte de un intento por afectar políticamente al gobierno de Javier Milei.
Respecto de la presentación ante la Oficina Anticorrupción, explicó que además de entregar la declaración correspondiente al período actual también realizó rectificaciones sobre documentación de años anteriores. Según su versión, las inconsistencias se originaron porque arrastró errores vinculados a la omisión de fondos que no habían sido declarados previamente.
Visiblemente molesto por las acusaciones en su contra, Adorni insistió en que los recursos cuestionados fueron obtenidos durante su trayectoria en el sector privado y antes de ocupar cargos públicos. En ese sentido, afirmó que trabajó desde joven y que parte de su crecimiento patrimonial estuvo vinculado al mercado de criptomonedas.
De acuerdo con su relato, comenzó a operar con Bitcoin en 2013 y profundizó sus inversiones al año siguiente. Sostuvo que esas operaciones le permitieron obtener ganancias cercanas a los 300.000 dólares y argumentó que cuenta con documentación y registros de billeteras virtuales para acreditar esos movimientos financieros.
El jefe de Gabinete también buscó responder a otras acusaciones vinculadas a operaciones inmobiliarias. Negó irregularidades en la compra de una propiedad en Caballito y aseguró que la transacción se realizó con una persona de su confianza que necesitaba vender el inmueble con rapidez. Asimismo, rechazó versiones sobre supuestos contratos con la TV Pública y cuestionó informaciones periodísticas relacionadas con viajes y movimientos de dinero que, según afirmó, nunca existieron.
Pese a defender la legalidad de su patrimonio, Adorni admitió una equivocación en el manejo de su información patrimonial. Como autocrítica, reconoció haber cometido un error al no corregir oportunamente las omisiones que se repitieron en sucesivas declaraciones juradas y que terminaron alimentando la polémica que lo acompañó durante los últimos meses.





