La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue generando ruido puertas adentro del Gobierno. Mientras avanza la causa en la que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, el funcionario todavía no presentó la actualización de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, un paso que en la Casa Rosada consideran clave para intentar contener el impacto político del expediente.
Aunque desde su entorno aseguran que la documentación será entregada antes del 15 de junio, la demora alimenta especulaciones y profundiza las diferencias dentro del oficialismo. En Balcarce 50 reconocen que la expectativa por el inicio del Mundial 2026 aparece como una oportunidad para desplazar el tema de la agenda pública y reducir la atención sobre el caso.
Fuentes cercanas al funcionario sostienen que la postergación responde a una estrategia doble. Por un lado, evitar que la presentación interfiera con la investigación que lleva adelante el fiscal de la causa, quien continúa reuniendo documentación para determinar si existió un incremento patrimonial injustificado. Por otro, intentar bajar la tensión política interna que el caso generó en el círculo más cercano al presidente Javier Milei.
La causa perdió protagonismo en las últimas semanas debido al enfrentamiento cada vez más visible entre el asesor presidencial Santiago Caputo y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Sin embargo, en el Gobierno admiten que la situación de Adorni sigue siendo un tema pendiente que necesita una definición rápida.
El caso también dejó expuestas diferencias dentro del propio espacio libertario. Patricia Bullrich fue una de las dirigentes que reclamó públicamente que el jefe de Gabinete adelantara la presentación de su declaración jurada, a pesar de que el plazo legal para hacerlo se extiende hasta el 31 de julio.
“Démosle tiempo, dijo que la va a presentar el día 15. Es tema terminado, con decir las cosas una vez alcanza, su responsabilidad como funcionario es presentarla”, sostuvo la ministra durante una actividad en Mendoza, donde además recordó que ella ya cumplió con esa obligación.
En distintos sectores del oficialismo interpretan que la postura de Bullrich busca marcar un perfil propio dentro del Gobierno, diferenciándose del núcleo duro que responde a Karina Milei y reforzando una imagen vinculada a la transparencia y el control sobre los funcionarios públicos.
Mientras tanto, la administración nacional apuesta a que el comienzo del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá ayude a aliviar la presión mediática. El objetivo es dejar atrás la controversia generada tras conocerse la presencia de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en la comitiva oficial que viajó a Nueva York a comienzos de marzo, un episodio que terminó alimentando los cuestionamientos sobre el patrimonio del funcionario.
Sin embargo, en el Gobierno saben que el tema difícilmente quede cerrado hasta que Adorni presente finalmente su declaración jurada y la Justicia avance con la investigación sobre su evolución patrimonial.





