Los usuarios del servicio eléctrico del interior de la provincia de Buenos Aires y de La Plata comenzarán a recibir durante agosto las facturas con el impacto del último aumento tarifario, que representa subas de entre el 1,5% y el 3,5%, según la categoría de cada cliente y su nivel de consumo.
El nuevo cuadro tarifario alcanza a los usuarios de EDELAP, EDEA, EDEN, EDES y a las cooperativas eléctricas que prestan servicio en distintos municipios bonaerenses.
El monto final de cada factura dependerá de la distribuidora, el consumo registrado, la categoría tarifaria y de si el usuario mantiene o no subsidios nacionales. De acuerdo con las estimaciones oficiales, un hogar residencial sin subsidios y con un consumo medio pasará de pagar alrededor de $54.800 a unos $56.700, impuestos incluidos.
En el caso de los usuarios que continúan alcanzados por el régimen de subsidios, la factura promedio pasará de aproximadamente $37.200 a unos $37.750.
El incremento responde a la actualización de las tarifas definida a fines de junio, que comenzó a regir este mes y ahora se refleja en las boletas que llegan a los hogares. A esto se suman las modificaciones implementadas por el Gobierno nacional en el esquema de subsidios, que también inciden en el valor final del servicio.





