Médicos de cabecera y odontólogos que atienden a afiliados del PAMI iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas en reclamo de una actualización urgente de los honorarios profesionales. La medida de fuerza se extenderá hasta el miércoles y busca exponer el deterioro de los ingresos del sector, que advierte sobre dificultades crecientes para sostener las prestaciones.
La protesta se desarrolla bajo las consignas “Honorarios justos = atención de calidad” y “Defendamos la salud de nuestros adultos mayores”. Los profesionales sostienen que los valores que perciben por consulta quedaron fuertemente rezagados frente al aumento de los costos y reclaman una recomposición que permita garantizar la continuidad de la atención a millones de jubilados y pensionados.
Desde las entidades que impulsan la medida señalaron que durante los encuentros mantenidos con autoridades del organismo hubo reconocimiento de los problemas que atraviesa el sector. Sin embargo, cuestionaron que las respuestas ofrecidas hasta el momento resultan insuficientes para revertir la situación.
Uno de los principales reclamos apunta al atraso en los aranceles. Según denunciaron, los honorarios presentan un desfase del 102%, mientras que las actualizaciones previstas por el organismo para junio y julio de este año son de apenas 1,9% mensual.
Además, remarcaron que esos incrementos ni siquiera tendrán impacto inmediato sobre los ingresos de los profesionales. De acuerdo con el esquema de liquidaciones vigente, las subas anunciadas recién se verían reflejadas en los pagos correspondientes a agosto y septiembre de 2026.
Desde el PAMI, en tanto, buscaron llevar tranquilidad a los afiliados y minimizar el alcance de la protesta. Las autoridades aseguraron que se trata de una medida con bajo nivel de adhesión y sostuvieron que la mayoría de los profesionales continúa prestando servicios con normalidad.
El organismo también destacó que la semana pasada dispuso un aumento en la cápita de los médicos de cabecera, que pasó de $2.100 a $2.400 por afiliado, con retroactividad al mes de mayo. Asimismo, ratificó la continuidad de las negociaciones con las entidades representativas del sector para intentar alcanzar un acuerdo.
Mientras continúa el conflicto, los profesionales advierten que la falta de una recomposición más significativa pone en riesgo la calidad de las prestaciones y profundiza la crisis que atraviesa el sistema de atención destinado a los adultos mayores.





