Aunque la ola polar domina el comienzo del invierno, el frío más intenso no se mantendría durante toda la temporada. El Servicio Meteorológico Nacional proyectó que los próximos tres meses tendrán temperaturas normales o incluso superiores al promedio en gran parte de la provincia de Buenos Aires, aunque con un aumento en las probabilidades de lluvias en varias regiones.
El nuevo pronóstico climático correspondiente al período julio-septiembre descarta, por el momento, un invierno más riguroso de lo habitual. De acuerdo con el organismo, ninguna zona del país presenta probabilidades significativas de registrar temperaturas inferiores a los valores históricos.
En territorio bonaerense, la mayor parte de la provincia continuará con un invierno típico. Municipios del centro, el sudeste, la Costa Atlántica, Patagones y el conurbano mantendrán temperaturas acordes a la estación, sin grandes desvíos respecto de los promedios históricos.
En cambio, el norte y el noroeste provincial podrían atravesar un invierno algo más templado. Distritos como Bolívar, Pehuajó, Trenque Lauquen, Junín, Pergamino y San Nicolás figuran entre las zonas con mayores probabilidades de registrar temperaturas superiores a las habituales.
El panorama es aún más marcado en General Villegas, Florentino Ameghino, General Pinto, Leandro N. Alem y General Arenales, donde el SMN estima las mayores chances de un invierno con registros térmicos por encima de los valores normales.
En cuanto a las lluvias, el organismo anticipa que el centro y el este de la provincia podrían recibir precipitaciones superiores a las habituales durante el trimestre. Esto significa que, además de un invierno menos riguroso en algunas regiones, varios municipios bonaerenses deberán estar atentos a un escenario con mayor frecuencia de lluvias.





