La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni ingresará en una etapa decisiva. El fiscal Gerardo Pollicita espera recibir este viernes un informe elaborado por la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero (DAFI), que analizará la evolución patrimonial, los ingresos y los gastos del exfuncionario durante su paso por el Gobierno de Javier Milei.
Con ese documento, la fiscalía dará por concluida la primera fase de la investigación. Una vez finalizada la feria judicial de invierno, Pollicita avanzará con el denominado requerimiento de justificación patrimonial, un paso previo a una eventual citación a declaración indagatoria. Allí deberá explicar cómo financió el fuerte incremento de su patrimonio y el elevado nivel de gastos registrados desde su llegada a la función pública.
Uno de los principales puntos bajo análisis es el origen de al menos 500.000 dólares. Adorni sostuvo públicamente que en 2014 invirtió 200.000 dólares en criptomonedas y obtuvo una ganancia cercana a los 300.000 dólares. También admitió que esos fondos permanecieron sin declarar durante años y luego fueron incorporados mediante el régimen de regularización fiscal impulsado por el Gobierno.
Sin embargo, esa explicación no alcanza para cerrar la investigación. La fiscalía solicitó información a las plataformas Binance y Lemon para reconstruir los movimientos vinculados a criptoactivos, ya que existen dudas sobre la consistencia entre las operaciones registradas y lo declarado por el exfuncionario.
Las declaraciones juradas también quedaron bajo la lupa. Adorni rectificó presentaciones anteriores ante la Oficina Anticorrupción, incorporó la compra de criptoactivos entre 2021 y 2023 y declaró una posterior venta que elevó considerablemente su patrimonio. De acuerdo con la documentación presentada, pasó de informar bienes por 25,6 millones de pesos a declarar un patrimonio cercano a los 945 millones.
La investigación también pone el foco en una serie de gastos considerados incompatibles con los ingresos oficiales que percibía. Entre las operaciones analizadas figuran viajes al exterior, vuelos privados, estadías en hoteles de lujo, compras inmobiliarias por cientos de miles de dólares, remodelaciones de alto costo y adquisiciones de bienes de consumo por varios millones de pesos.
Según la hipótesis de la fiscalía, parte de esos gastos habría sido financiada mediante préstamos otorgados por particulares y mediante mecanismos poco habituales, como el uso de tarjetas de crédito de empleados para efectuar determinadas compras, que luego eran reintegradas en efectivo.
El informe solicitado a la DAFI deberá reconstruir toda la evolución económica del exfuncionario, incluyendo bienes, inversiones, deudas, ingresos, gastos y operaciones financieras, además de comparar esa información con las declaraciones juradas y la documentación aportada por distintas entidades. Ese análisis será la base sobre la que Pollicita definirá el próximo paso de una causa que comienza a acercarse a su instancia más delicada.





