La situación judicial de Manuel Adorni sumó un nuevo episodio explosivo luego de que la Justicia detectara movimientos con criptoactivos que no habrían sido incluidos en la declaración jurada del jefe de Gabinete.
La información apareció en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita, quien avanzó con el levantamiento del secreto bancario del funcionario y pidió datos a distintas plataformas de exchange para reconstruir sus operaciones financieras.
Según trascendió, Binance, Ripio, Lemon y Satoshi Tango aportaron información sobre posibles movimientos realizados por Adorni, su esposa Betina Angeletti y la empresa familiar MasBe. La investigación confirmó registros de “entrada y salida” de fondos mediante criptomonedas, aunque por el momento no se difundieron los montos ni las billeteras involucradas.
Uno de los datos que más inquieta dentro del expediente es que las operaciones detectadas corresponderían a 2024 y, pese a eso, no figuran en la declaración jurada presentada por el funcionario ante la Oficina Anticorrupción.
La omisión volvió a encender sospechas sobre la evolución patrimonial de Adorni, que ya venía siendo cuestionada tras conocerse la compra de propiedades y la existencia de una hipoteca de 100 mil dólares que, según explicó el propio funcionario, habría sido otorgada por dos jubiladas para adquirir una vivienda en el country Indio Cuá.
En su última presentación patrimonial, el jefe de Gabinete declaró bienes por más de $107 millones, incluyendo USD 42.500 en efectivo y otros USD 6.220 depositados en una cuenta bancaria en Estados Unidos.
La investigación busca establecer si existe una relación razonable entre los ingresos declarados por Adorni desde su llegada al Gobierno y el crecimiento de su patrimonio personal.
Mientras tanto, el caso empieza a generar cada vez más ruido político dentro del oficialismo. Javier Milei continúa respaldando públicamente a uno de sus funcionarios más cercanos, pese a la acumulación de cuestionamientos y al avance de la causa judicial.
En ese contexto, incluso Patricia Bullrich reclamó públicamente que Adorni presente su nueva declaración jurada para despejar dudas sobre sus movimientos financieros.
Dentro del Gobierno, la demora en esa presentación alimenta especulaciones sobre posibles inconsistencias patrimoniales que podrían agravarse si la Justicia encuentra nuevas operaciones sin declarar.
Con medidas de prueba todavía en curso y el expediente avanzando sobre movimientos financieros sensibles, el caso amenaza con transformarse en otro fuerte dolor de cabeza para la Casa Rosada.





