El rechazo al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el oficialismo llegará esta semana a las calles con una amplia convocatoria del movimiento obrero, organizaciones sociales, sectores del peronismo y fuerzas de izquierda. Las protestas se extenderán durante jueves y viernes y combinarán la defensa de la soberanía nacional con reclamos contra las políticas económicas y sociales del gobierno de Javier Milei.
La primera jornada se desarrollará en simultáneo con el debate en el Senado. La CGT convocó a concentrar desde las 12 en las inmediaciones del Congreso, mientras que las CTA llamaron a movilizar bajo la consigna “No al remate de la Argentina”. Desde distintos espacios sindicales consideran que la iniciativa abre la puerta a un proceso de extranjerización de tierras y recursos estratégicos.
Los cuestionamientos fueron expresados durante una conferencia de prensa encabezada por referentes gremiales. Jorge Sola sostuvo que el proyecto coloca los intereses financieros por encima del territorio nacional, mientras que Hugo “Cachorro” Godoy denunció que la propuesta elimina herramientas legales que protegen a comunidades originarias y favorece un modelo de entrega de los recursos nacionales.
En la misma línea, Hugo Yasky afirmó que la norma permitiría que sociedades vinculadas a gobiernos extranjeros adquieran tierras en el país, mientras que Alejandro Gramajo advirtió que los legisladores que acompañen la iniciativa deberán responder ante la sociedad por las consecuencias de esa decisión.
La convocatoria reunirá a gran parte del arco peronista. La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof, el Frente Renovador, la Corriente Federal Peronista y distintos intendentes bonaerenses confirmaron su participación junto a organizaciones sindicales y sociales.
También habrá presencia de partidos de izquierda, que realizarán actividades durante toda la jornada frente al Congreso para expresar su rechazo al proyecto oficialista y denunciar las consecuencias del modelo económico implementado por el Gobierno nacional.
Las movilizaciones continuarán el viernes con una nueva edición de la marcha de San Cayetano, que este año volverá a tener como ejes centrales el trabajo, la producción y la situación social. La CGT, la UTEP y organizaciones territoriales reclamarán por el deterioro de las condiciones de vida y cuestionarán el ajuste aplicado desde diciembre de 2023.
Uno de los principales focos de conflicto será la decisión del Ministerio de Capital Humano de eliminar el programa Volver al Trabajo. Las organizaciones aseguran que la medida dejará sin ingresos a unas 900 mil personas que cumplen tareas comunitarias, de cuidado, reciclado y asistencia alimentaria en distintos barrios del país.
A ese escenario se suma la ofensiva judicial impulsada por el Frente de Sindicatos Unidos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La presentación cuestiona la reforma laboral promovida por el Gobierno por considerar que vulnera derechos históricos de los trabajadores, restringe la actividad sindical y favorece una mayor precarización del empleo.





