La llegada de una intensa masa de aire frío mantiene bajo alerta a gran parte de la provincia de Buenos Aires. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una advertencia de nivel amarillo por bajas temperaturas que abarca amplias zonas del territorio bonaerense y buena parte del centro y norte del país.
La medida se da en medio de la expectativa por los efectos que podría generar en los próximos días un ciclón extratropical, fenómeno que además anticipa un aumento de la inestabilidad hacia el fin de semana.
Según informó el organismo meteorológico, la alerta amarilla implica un riesgo leve a moderado para la salud y puede afectar especialmente a los grupos más vulnerables, entre ellos niños, adultos mayores y personas que padecen enfermedades crónicas.
Dentro de la provincia, el área alcanzada por la advertencia comprende una extensa franja que se extiende desde el sudoeste bonaerense, incluyendo localidades como Carhué, Guaminí y Salliqueló, atraviesa todo el norte provincial, incorpora al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y llega hasta la zona de Castelli, Tordillo y Dolores.
Las temperaturas mínimas se ubicarán cerca de los 0 grados, con condiciones favorables para la formación de heladas durante las primeras horas de la mañana. El escenario de frío intenso persistirá durante varios días antes del cambio de tiempo previsto para el fin de semana.
Frente a estas condiciones, el SMN recomendó evitar la exposición prolongada al aire libre, utilizar varias capas de ropa liviana para conservar el calor corporal y mantenerse en movimiento cuando sea necesario permanecer en exteriores.
También aconsejó calefaccionar los ambientes de manera segura, evitar cambios bruscos de temperatura, mantenerse hidratado y no consumir bebidas alcohólicas, ya que pueden incrementar la pérdida de calor corporal.
Las autoridades sanitarias recordaron además la importancia de prestar especial atención a niños, mujeres embarazadas, personas mayores y pacientes con enfermedades preexistentes, sectores que presentan una mayor vulnerabilidad frente a las bajas temperaturas.





