La negociación paritaria entre el Gobierno bonaerense y los gremios docentes ingresó en una etapa clave luego de que la administración de Axel Kicillof mejorara la propuesta salarial y ofreciera un incremento del 7% en dos tramos. La nueva oferta llegó después del rechazo al aumento inicial del 2,5% y será analizada por las bases sindicales antes de una definición.
El esquema presentado por la Provincia contempla una suba del 5% en julio y otro 2% en agosto, ambos calculados sobre los haberes de junio, además del compromiso de volver a discutir salarios en septiembre. La propuesta fue realizada durante una reunión virtual de la Comisión Paritaria Docente, convocada tras el cuarto intermedio dispuesto a comienzos de julio y luego del paro realizado el 30 de junio.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), integrado por AMET, FEB, SADOP, SUTEBA y UDOCBA, confirmó que llevará la oferta a consulta con los afiliados. La decisión es relevante porque la primera propuesta del Ejecutivo había sido considerada insuficiente y derivó en medidas de fuerza para reclamar una recomposición mayor.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la mejora salarial se formuló en un contexto de fuertes restricciones financieras. Según plantearon, la situación económica de la Provincia está condicionada por la reducción de recursos y las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
La discusión, sin embargo, no se limita a los salarios. Durante la reunión, los gremios volvieron a reclamar medidas frente a los episodios de violencia en las escuelas y pidieron fortalecer el Acuerdo Paritario de Resguardo y Reparación para los trabajadores de la educación.
Como respuesta, la Provincia aceptó incorporar una adenda que establece la obligación de denunciar ante la Justicia los casos de agresiones, amenazas o hechos que puedan constituir delitos contra docentes durante el ejercicio de sus funciones. También se prevé la intervención de la Fiscalía de Estado y la creación de una mesa específica para monitorear situaciones de violencia laboral.
Además, las organizaciones sindicales insistieron con otros temas pendientes, como la situación del IOMA, el funcionamiento del IPS, la titularización de docentes, las licencias médicas, la revisión de normativas educativas y el impacto de la baja de la matrícula escolar en distintos establecimientos.
La negociación docente avanza en paralelo con la de los trabajadores comprendidos en la Ley 10.430. Los gremios estatales también rechazaron la primera oferta del 2,5% y esperan una propuesta similar al 7% presentada al sector educativo.
Mientras tanto, desde ATE advirtieron que los salarios acumulan una importante pérdida de poder adquisitivo en los últimos años, y otros sectores docentes mantuvieron las protestas para reclamar una recomposición mayor. Entre ellos, la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires realizó una olla popular frente a la Gobernación y aseguró que los ingresos actuales se encuentran cerca de la línea de indigencia.





