El Gobierno de la provincia de Buenos Aires profundizó el Programa Completar para reactivar con recursos propios las obras de viviendas que quedaron paralizadas luego de que la administración de Javier Milei suspendiera el financiamiento nacional destinado a distintos desarrollos urbanísticos.
La política habitacional se consolidó como uno de los principales ejes de diferenciación entre la gestión de Axel Kicillof y la Casa Rosada. Mientras el Ejecutivo nacional redujo al mínimo la obra pública, la Provincia decidió avanzar con fondos bonaerenses para evitar que cientos de proyectos quedaran abandonados.
Uno de los casos más recientes se registró en Bahía Blanca, donde Kicillof encabezó la entrega de 44 viviendas y 526 escrituras. Durante la visita también se firmó un convenio para reactivar la construcción de otras 36 viviendas del barrio Luz y Fuerza, una obra que había quedado detenida tras el retiro de los aportes nacionales.
El acuerdo, firmado entre el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano, que conduce Silvina Batakis, y el municipio, contempla no sólo la finalización de las viviendas sino también las obras de infraestructura necesarias para que puedan ser habitadas.
El proyecto original incluía 162 viviendas. De ese total, 52 ya habían sido entregadas, 72 nunca llegaron a iniciarse y las 36 restantes quedaron inconclusas hasta ser incorporadas al Programa Completar.
La iniciativa provincial fue diseñada para recuperar desarrollos urbanísticos con un alto nivel de ejecución y evitar que las inversiones realizadas se deterioren por la paralización de las obras. Según datos oficiales, en una primera etapa permitirá finalizar cerca de mil viviendas distribuidas en distintos municipios bonaerenses.
El administrador del Instituto Provincial de la Vivienda, Diego Menéndez, sostuvo que el problema es mucho más amplio y aseguró que son unas 16.000 las viviendas que el Gobierno nacional dejó sin terminar en la provincia de Buenos Aires.
“Empezamos por aquellas que presentan un mayor grado de avance porque son las que pueden terminarse más rápido y ponerse a disposición de las familias”, explicó el funcionario.
Además, destacó el impacto que tiene la entrega de nuevas viviendas sobre el mercado inmobiliario. En el caso de Bahía Blanca, recordó que muchas de las familias beneficiadas dejaron de alquilar, lo que también contribuye a reducir la presión sobre la demanda habitacional.
La política habitacional se complementa con el programa Mi Escritura Mi Casa, mediante el cual la Provincia ya entregó más de 150.000 escrituras gratuitas desde el inicio de la gestión. Sólo en Bahía Blanca se otorgaron otras 526, permitiendo que cientos de familias regularicen la titularidad de sus viviendas.
Con la ampliación del Programa Completar, la administración bonaerense busca sostener el ritmo de las obras pese al retiro del Estado nacional y garantizar la finalización de proyectos habitacionales que habían quedado paralizados.





