El bloque de La Libertad Avanza decidió no abrir la sesión prevista en el Senado y terminó desactivando el debate de la Ley de Propiedad Privada, en un contexto atravesado por las tensiones políticas en torno a una eventual interpelación al jefe de Gabinete Manuel Adorni.
La decisión generó sorpresa en el recinto, ya que el oficialismo contaba con la posibilidad de avanzar con la aprobación de la iniciativa, pero optó por no dar quórum en medio de un escenario marcado por la creciente presión opositora para que el funcionario concurra al Congreso.
Según trascendió, en la previa de la sesión el PRO había anticipado su apoyo a una eventual moción de censura o remoción contra el jefe de Gabinete, lo que terminó de tensar el clima político y aceleró la estrategia del oficialismo de evitar el debate en el recinto.
En paralelo, estaba prevista la discusión de la Ley de Propiedad Privada, uno de los proyectos impulsados por el oficialismo, que quedó sin tratamiento tras la caída de la sesión. Desde la Casa Rosada argumentaron que la jugada buscó evitar una votación adversa y ganar tiempo en medio de la disputa política.
La senadora y ministra de Seguridad Patricia Bullrich defendió la postura oficialista y sostuvo que la oposición no logró garantizar el quórum necesario. En ese sentido, acusó al kirchnerismo de intentar “socavar al Gobierno” con el tratamiento del tema.
Desde la vereda opuesta, el jefe del bloque del peronismo José Mayans cuestionó con dureza la decisión del oficialismo y afirmó que existía un acuerdo previo para habilitar la sesión. Además, sostuvo que el Gobierno busca evitar el debate parlamentario para proteger a sus funcionarios.
Mayans también apuntó contra el oficialismo por la situación del jefe de Gabinete y calificó de “gravísimo” el manejo del caso, al tiempo que insistió en que su espacio impulsa su interpelación y eventual remoción.
La caída de la sesión dejó en pausa una agenda legislativa sensible y profundizó la tensión política entre el oficialismo y la oposición, en un escenario donde el conflicto por el rol de los funcionarios del Ejecutivo sigue escalando dentro del Congreso.





